Tortas para los tragones
Jalisco, como la Selección Mexicana, con paso perfecto en el Mundial 2026, ahora solo tocan los remanentes que ocasionen los demás encuentros futbolísticos para ver al campeón levantar la Copa.
Sin duda que Guadalajara como sede, pero el Estado en su totalidad, se consolidan como la mejor de México, Estados Unidos y Canadá, superando con éxito los retos de seguridad pública que en su momento habían dejado el abatimiento del líder del narcotráfico Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho.
Cuando muchos, en su momento, se relamían los bigotes estigmatizando al Estado como violento para que le quitaran el evento, hoy todos se sumaron a los festejos que ocasiona la Copa del Mundo de la FIFA 2026 en la entidad, aún cuando se atrevían a decir “pinches boletos caros”.
Queda claro que los despliegues operativos de las fuerzas federales y estatales tras los eventos del pasado 22 de febrero restableció con rapidez el orden en la Zona Metropolitana de Guadalajara y hoy todo queda como mal recuerdo.
La estrecha colaboración entre los tres niveles de Gobierno implementó un blindaje preventivo que permitió el desarrollo pacífico de las actividades comerciales y recreativas en el torneo futbolístico más importante del planeta.
La tranquilidad actual en las plazas públicas y vialidades ha dejado a los visitantes con buen sabor de boca y una plena confianza en las instituciones policiacas después de que el mundo se dio cuenta de lo sucedido en el mágico Tapalpa.
Este viernes, tras el último encuentro mundialista realizado en la cancha del Estadio Guadalajara, Jalisco puede decir: cumplimos. Y cuando digo Jalisco, es desde las autoridades y hasta su gente, quienes mostraron ser muy buenos anfitriones.
Para ser claros, el Mundial no se limita a los asistentes en los partidos del grupo. El FIFA Fan Festival y los espectáculos masivos gratuitos —como el megaconcierto de la Maná y la Serenata Más Grande del Mundo con Alejandro Fernández— han reunido a cientos de miles de personas en La Minerva y el Centro Histórico en completa calma y orden, dejando a la FIFA con el compromiso de seguir utilizando a Guadalajara como sede y es que por mucho supera en fiesta a cualquier otra ciudad.
El color del mariachi, la calidez de su gente y la riqueza del tequila recuerdan al mundo por qué la Perla Tapatía sigue siendo el corazón y la esencia de la mexicanidad internacional.
Y que quede claro, como lo dijo Alejandro Fernández en su concierto monumental en La Minerva, es la sede más mundialista y los hechos lo dejan muy en claro. La ciudad ha cumplido con creces sus compromisos organizativos y sociales.
La Perla Tapatía demuestra una vez más su impecable capacidad de organización, hospitalidad y alegría al recibir a miles de visitantes.
Solo me resta decir ¡qué orgullo ver a Guadalajara vestida de fiesta mundialista! Felicidades por abrir las puertas con el alma, el mariachi, el tequila y la hospitalidad que la caracteriza.
El ambiente vibrante en el FIFA Fan Festival y la pasión desbordada en cada rincón de la ciudad demuestran que esta no es solo una sede más, sino el verdadero corazón cultural del torneo. ¡Gracias, Guadalajara, por hacernos vibrar de emoción!
Y ya por ultimo y sin ser de menos importancia, gracias a mis compañeros que se partieron el alma para llevar la cobertura de todos los eventos a nuestras páginas. Como le decía, seguimos con los remanentes mundialistas, pero hoy, así como Jalisco podemos decir: misión cumplida.




