Una presidenta científica, una ciencia para México
El día que Morena descubrió que no conocía a Rubén Rocha
La política es muy cambiante, y más cuando les dan espasmos de amnesia; todo a la conveniencia de cada quién.
Ahora resulta que Morena lanzó su campaña “¿Rubén qué? No me suena, debe ser de la oposición”, luego de haber gritado a todo pulmón el “Todos somos Rocha”.
El pasado fin de semana, el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa sacudió lo más profundo del partido político y de la presidencia de la república, pues tal parece que nadie fue avisado de la decisión del gobernador con licencia.
Equipos de comunicación digital trabajaron horas extras borrando fotos viejas. Rocha Moya fue reemplazado digitalmente por un tierno ficus o por un espectacular paisaje sinaloense.
La sacudida fue a tal grado que, en los pasillos de la dirigencia, pronunciar la palabra "Sinaloa" ahora se castiga con tres días de silencio y la obligación de leer discursos sobre la pureza del movimiento. Si alguien pregunta por el gobernador, la respuesta oficial es: “no metemos las manos al fuego por nadie” y “si tienen pruebas, que procedan”.
¿Por qué el cambio tan drástico? ¿Será que los mapas electorales de Morena tuvieron que ser movidos tras el valor de Rocha Moya por regresar a su cargo sin la benevolencia de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum? Y es que muchos saldrán raspados, todos cercanos al círculo de los elegidos del expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador; en Jalisco hay doctores a los que también les dará gripa en su momento.
Por lo pronto, Sinaloa ya eligió a su corcholata, y por lo leído, no tiene nada de cercana a Rubén Rocha Moya, mientras que los estrategas no saben qué hacer con la estructura local.
Por su parte, morenistas de otras entidades han cancelado eventos masivos por temor a que el eco responda con preguntas incómodas.
Solo basta decir: ¿recuerdan cuando el Comité Ejecutivo Nacional no paraba de decir que "todo es un montaje de la derecha mediática que clonó a un gobernador durante tres años"?
Queda claro que tiempo al tiempo y todo caerá por su propio peso. Como se dijo la semana pasada, Rocha Moya es el inicio de la fractura de Morena, pues Morena es por Andrés Manuel López Obrador, y hoy su misma gente es la que castiga al partido que lo llevó a la Presidencia de la República; o pregúntenle también a Andy López, Adán Augusto, entre otros más.




