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TLAQUEPAQUE, Jal., 30 de agosto de 2026.- Mientras continúen las desapariciones forzadas en México, Jalisco y el resto del país, no puede hablarse de una sociedad en paz, afirmó el arzobispo de Guadalajara, cardenal José Francisco Robles Ortega, durante la misa celebrada este domingo en el Santuario de los Mártires con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada.
Ante familiares de personas desaparecidas y colectivos de búsqueda, el cardenal llamó a la sociedad a acompañar a quienes enfrentan esta situación y pidió a las autoridades cumplir con su responsabilidad para prevenir nuevas desapariciones y dar respuesta a los casos existentes.
“Mientras existan tantas formas de violencia entre nosotros, y sobre todo esta violencia tan cruel de tomar y desaparecer forzadamente a personas de las que después no podemos saber nada de ellos, es una violencia enorme y un gran obstáculo para vivir en paz”, expresó.
Robles Ortega sostuvo que el problema de las desapariciones no puede ser ajeno al resto de la sociedad, incluso para quienes no han experimentado directamente la pérdida de un familiar en estas circunstancias.
“No podemos ser disimulados ante su dolor. Tenemos que salir al encuentro de su pena, salir al encuentro de su angustia, salir al encuentro de su búsqueda y ser los demás todos solidarios con ustedes”, afirmó.
En su homilía, el arzobispo también hizo un llamado directo a las autoridades para que asuman su responsabilidad frente a la problemática.
“Juntos como sociedad pedirle, insistirle a la autoridad que cumpla su deber de prevenir y que cumpla su deber de resolver este triste tema de los desaparecidos en nuestro estado y en nuestro país”, señaló.
El cardenal relacionó además el fenómeno de las desapariciones con la incorporación de jóvenes y adolescentes a las filas del crimen organizado, al cuestionar por qué continúan ocurriendo estos casos pese a la dimensión que ha alcanzado el problema.
“¿Cómo es posible que habiendo ya tantos desaparecidos sigan desapareciendo? Y ahora más jóvenes, adolescentes, en la plenitud del inicio de su vida y de sus ilusiones desaparecen”, cuestionó.
Aseguró que uno de los factores detrás de estas desapariciones es el reclutamiento por parte del crimen organizado y advirtió que los jóvenes son particularmente buscados por encontrarse en una etapa de vida en la que pueden ser utilizados durante más tiempo.
“Es triste que a nuestros jóvenes y adolescentes solamente se les proponga esa opción de vida”, lamentó.
Ante esta situación, Robles Ortega pidió a quienes tienen responsabilidades y recursos para atender el problema que actúen para evitar nuevas desapariciones y den respuestas a las familias de quienes ya fueron víctimas.
“Hay que recordárselos, hay que pedírselos, hay que insistirles que pongan todo a su alcance para evitar lo que sigue sucediendo”, manifestó.
Uno de los momentos más emotivos de la homilía ocurrió cuando el cardenal habló de las fotografías de personas desaparecidas que observa en las inmediaciones de la Catedral de Guadalajara y que también estuvieron presentes este domingo en el Santuario de los Mártires.
“Detrás de cada rostro en una de estas fotografías, no es un número, detrás de cada rostro hay una vida, hay una persona, hay una historia de vida”, expresó.
Añadió que detrás de cada fotografía existe también una familia afectada por la ausencia: “Detrás de cada rostro aquí que veo congelado hay una familia, una familia que sufre, porque no saben nada de ese ser querido”.
Robles Ortega calificó esta situación como “una violencia terrible” y sostuvo que sus efectos alcanzan a toda la sociedad.
“Mientras no la resolvamos no podemos decir que vivimos en paz, que somos un país en paz”, afirmó.
La celebración religiosa reunió a familiares y colectivos de búsqueda en una jornada de acompañamiento espiritual. Durante la misa, el atrio del Santuario de los Mártires fue ocupado por fichas y fotografías de personas desaparecidas, como representación de las historias y familias que continúan esperando respuestas.
Al cerrar su homilía, el cardenal llamó a mantener la búsqueda de las personas desaparecidas y a construir condiciones de paz mediante la solidaridad y la responsabilidad colectiva.




