Agave y tequila
Las Cinco Vías
-Algo, profe, pero no las entiendo muy bien. ¿Podría explicarlas con palabras simples?
-Claro. Tomás de Aquino pensaba que, observando el mundo, podíamos llegar a la idea de Dios. Por ejemplo, la primera vía es el movimiento: todo lo que se mueve es movido por otra cosa. Si seguimos esa cadena, debe existir un primer motor que no necesite ser movido. Ese motor es Dios.
-O sea, que nada empieza a moverse por sí mismo, siempre hay algo que lo impulsa.
-Exacto. La segunda vía es la causalidad.
-Entiendo… como cuando veo un árbol: alguien sembró la semilla, la lluvia lo alimentó, pero al final debe haber una causa primera.
-Así es. La tercera vía habla de la necesidad. Muchas cosas existen, pero podrían no haber existido. Entonces, debe haber un ser necesario, que no dependa de nada para existir. Ese ser es Dios.
-Exacto. La cuarta vía es la perfección. Vemos grados de bondad, verdad y belleza. Si hay grados, debe existir un máximo, una perfección absoluta. Esa perfección es Dios.
-Muy bien dicho. Y la quinta vía es el orden del mundo. Todo parece tener un propósito: las plantas crecen hacia la luz, los animales buscan alimento. Ese orden no puede ser casual. Debe haber una inteligencia que lo dirige. Esa inteligencia es Dios.
¡PLOP!!!




