Visión Financiera
Hay algo que siempre he creído sobre Jalisco: tenemos una enorme capacidad para encontrar soluciones cuando decidimos trabajar juntos. Lo hemos demostrado en nuestra historia, en nuestras comunidades y en los momentos en los que las dificultades nos han exigido dejar de lado las diferencias. Esta semana tuvimos un ejemplo de ello.
La presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Pablo Lemus anunciaron un acuerdo para invertir cerca de 25 mil millones de pesos en proyectos hídricos para el Área Metropolitana de Guadalajara. Una noticia que merece atención no solamente por la cantidad de recursos comprometidos, sino por lo que representa para las familias y para la relación entre los distintos órdenes de gobierno.
Durante años, miles de personas han enfrentado problemas relacionados con la calidad y el abastecimiento del agua. Detrás de cada reporte, de cada colonia afectada y de cada preocupación ciudadana existe una realidad que no podemos ignorar: el acceso al agua limpia es una necesidad básica y una responsabilidad de las instituciones.
Por eso, cuando dos gobiernos encuentran la manera de trabajar juntos para atender un problema de esta magnitud, vale la pena reconocerlo.
El acuerdo contempla nuevos acueductos, modernización de plantas potabilizadoras y obras para mejorar la infraestructura hídrica. Son proyectos que requieren tiempo, recursos y seguimiento, pero que también nos permiten comenzar a pensar más allá de las necesidades inmediatas.
Necesitamos construir soluciones para el Jalisco de los próximos cien años.
Y eso significa tomar decisiones basadas en evidencia, escuchar a quienes conocen los problemas y asegurar que las políticas públicas tengan continuidad, independientemente de quién gobierne.
Quiero reconocer a la presidenta Claudia Sheinbaum por la disposición de su gobierno para participar en este esfuerzo y al gobernador Pablo Lemus por impulsar el diálogo institucional y mantener la búsqueda de soluciones para nuestro estado.
Porque gobernar también significa saber construir acuerdos.
En semanas recientes hemos hablado de la importancia de encontrar puntos de encuentro para Jalisco. Hoy el agua nos demuestra que es posible hacerlo. No porque hayan desaparecido las diferencias políticas, sino porque existe una necesidad compartida que requiere respuestas.
Pero el trabajo no termina con el anuncio. Ahora será necesario convertir los compromisos en proyectos, vigilar su ejecución y mantener informada a la ciudadanía.
También debemos recordar que el problema del agua va mucho más allá de nuestra ciudad. El Lago de Chapala depende de una cuenca que atraviesa distintos territorios, y su conservación está relacionada con el saneamiento de nuestros ríos y con las decisiones que se toman aguas arriba.
Por eso, desde el Congreso hemos planteado la necesidad de fortalecer la gobernanza de la cuenca Lerma-Santiago y promover compromisos compartidos entre los gobiernos involucrados.
No podemos aspirar a tener agua de calidad en nuestros hogares sin atender también la salud de los ecosistemas de los que depende nuestro abastecimiento.
Y aquí hay una lección que trasciende el tema hídrico: la colaboración institucional también es una forma de construir paz.
Cuando las autoridades escuchan, dialogan y encuentran coincidencias, contribuyen a recuperar la confianza ciudadana. Cuando los problemas se atienden con responsabilidad compartida, la política recupera su propósito más importante: servir a las personas.
Hoy corresponde reconocer el acuerdo, pero también acompañarlo con participación, vigilancia y trabajo.
Desde nuestra responsabilidad en el Congreso seguiremos aportando propuestas y construyendo acuerdos para que este esfuerzo tenga continuidad.
Sheinbaum y Lemus han elevado las miras. Ahora el desafío es que esa visión llegue a cada colonia, a cada hogar y a cada familia que necesita agua limpia.
Porque el futuro de Jalisco no depende solamente de lo que anunciemos hoy, sino de lo que seamos capaces de construir juntos.




