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GUADALAJARA, Jal., 13 de septiembre de 2026.- Hay espacios de una ciudad que terminan formando parte de la memoria de quienes la habitan. La Vía RecreActiva es uno de ellos: durante 22 años, las calles de Guadalajara se han convertido los domingos en lugar para andar en bicicleta, aprender a patinar, caminar, correr, pasear con la familia o simplemente encontrarse con otras personas.
Al hablar del aniversario de este espacio, la presidenta municipal de Guadalajara, Verónica Delgadillo García, destacó que la Vía RecreActiva representa mucho más que una alternativa para hacer ejercicio o trasladarse en bicicleta, pues permite que quienes antes eran desconocidos puedan reconocerse como vecinos y formar comunidad.

“Aquí hacemos comunidad cuando nos vemos, nos reconocemos y nos regalamos esas sonrisas. Hacer comunidad permite que una sociedad sea más fuerte”, expresó.
La Vía RecreActiva comenzó hace 22 años y actualmente cuenta con 31 kilómetros dentro de Guadalajara. Al conectarse con Zapopan, alcanza 65 kilómetros de recorrido y recibe en promedio a 130 mil personas.
Para Delgadillo García, una de las principales aportaciones de este espacio ha sido cambiar temporalmente la manera en que las personas viven la calle: pasar de un lugar dominado por los vehículos a un espacio donde pueden encontrarse familias, niñas y niños, personas adultas mayores, personas con discapacidad, ciclistas y quienes simplemente quieren caminar.

“Cuando las personas que son desconocidas se vuelven vecinos, amigos, se vuelven comunidad, las cosas cambian”, señaló.
Esa transformación, dijo, también se hizo evidente durante la primera Vía RecreActiva nocturna, realizada hace un año. La expectativa era reunir a unas 20 mil personas, pero acudieron alrededor de 180 mil.
La presidenta municipal recordó que aquella noche encontró a familias recorriendo las calles, a una niña en triciclo y a una persona en silla de ruedas haciendo suyo el espacio público. La experiencia, relató, contrastó con el momento en que se retiraron las vallas y regresaron los automóviles.
“Se levantaron las vallas, se fue y se borró la comunidad. Llegaron los coches, y otra vez al anonimato; ya no había sonrisas más que llantas rodando por la calle”, recordó.
A partir de esa experiencia nació Vía RecreActiva Nocturna, conocida como Vía de Noche, que actualmente se realiza una vez al mes y amplía las actividades más allá del recorrido en bicicleta.

Durante estas jornadas se han incorporado clases de baile, talleres para perros, juegos para niñas y niños, ferias, karaoke y actividades culturales, además de la apertura de museos e iglesias en el Centro de Guadalajara.
De acuerdo con la presidenta municipal, en una de las ediciones recientes se alcanzó nuevamente la cifra de 180 mil asistentes.
Pero la historia de la Vía RecreActiva no se limita a las cifras. Su permanencia durante más de dos décadas también significa que hay generaciones de tapatíos que crecieron con este espacio como parte de sus domingos: quienes llegaron de niños en una bicicleta pequeña o de la mano de sus padres y ahora regresan como adultos, con sus propias familias.
Por eso, durante el aniversario, Delgadillo García llamó a que sean muchas más generaciones las que continúen haciendo suya la ciudad y a cuidar los espacios que permiten ese encuentro.
“Esta ciudad, que es nuestro hogar, es nuestra casa, todos los días la cuidamos con todo el corazón porque es una forma de cuidar de ustedes”, afirmó.
La presidenta municipal pidió que el cuidado de Guadalajara también se refleje en acciones cotidianas: no tirar basura, respetar las banquetas para garantizar el paso de las personas en silla de ruedas, tender la mano a quien lo necesite, ser buenos vecinos y mantener espacios donde las personas puedan encontrarse.
Porque después de 22 años, la Vía RecreActiva ya no es solamente una ruta que se habilita los domingos. Es parte de la memoria e identidad de Guadalajara: una ciudad que, por unas horas cada semana, cambia el ruido de los motores por bicicletas, patines, pasos, conversaciones y sonrisas.




