Puerto Vallarta tendrá mañana triple arribo de cruceros
GUADALAJARA, Jal., 5 de octubre de 2026.- El Instituto de Planeación y Gestión del Desarrollo del Área Metropolitana de Guadalajara (Imeplan) plantea cambiar la forma en que se toman decisiones sobre el crecimiento de la metrópoli, con una estrategia hacia 2030 que considera distintos escenarios futuros, la capacidad de carga del territorio y el impacto acumulado de las obras y proyectos.
La nueva ruta fue presentada por la directora general del Imeplan, Patricia Martínez Barba, durante el Informe Imeplan 2026. El planteamiento contempla tres líneas de trabajo para los próximos cuatro años: planeación por escenarios, actualización permanente de los instrumentos de planeación y sostenibilidad financiera del Instituto.
“Tenemos claro hacia dónde tiene que ir el Instituto, proyectar tendencias sigue siendo necesario, pero ya no es suficiente. Ahora necesitamos perspectiva. El futuro va a cambiar continuamente”.
El primer eje busca anticipar posibles cambios relacionados con factores como el clima, el agua, la tecnología, la economía y la infraestructura. Para ello, el Imeplan trabaja con el Tecnológico de Monterrey y el Centro del Futuro para las Ciudades en el desarrollo de herramientas de planeación por escenarios.
El segundo eje propone convertir los instrumentos de planeación en herramientas que puedan actualizarse conforme cambie el territorio. La intención es aprovechar el sistema de información que ha desarrollado el Instituto para modelar, implementar, medir y evaluar las decisiones, y hacer ajustes de manera continua.
“Dejar de tener sólo una fotografía del territorio y entonces volver este sistema de información tan complejo y tan robusto que hemos construido a lo largo de estos años en un sistema vivo que nos permita tomar decisiones”, explicó la directora.
Dentro de este modelo se incorporarán con mayor peso dos conceptos: el impacto acumulativo y la capacidad de carga del territorio. Esto significa que las decisiones sobre el desarrollo urbano se analizarán considerando sus efectos conjuntos sobre la movilidad, los servicios públicos y la infraestructura, y no únicamente de manera individual.
El objetivo es contar con más elementos para definir dónde y cómo puede crecer la metrópoli, así como evitar patrones de urbanización dispersa que generen mayores necesidades de infraestructura, servicios y movilidad.
El tercer eje está relacionado con las finanzas del propio Imeplan. El Instituto plantea diversificar sus fuentes de financiamiento y aprovechar las capacidades técnicas y de información que ha desarrollado durante sus 12 años de operación para reducir su dependencia de una sola fuente de recursos.
“Construimos capacidades e información, este es nuestro mayor capital para entonces también reducir nuestra vulnerabilidad y generar una resiliencia financiera”.
La ruta 2026-2030 contempla mantener la coordinación entre los nueve municipios metropolitanos, el Gobierno de Jalisco, la sociedad civil, la academia y la ciudadanía, con el objetivo de incorporar distintas perspectivas en las decisiones sobre el desarrollo de la metrópoli.