¡¡¡PLOP!!!
Morena es un peligro para México, por lo menos eso es lo que asegura Estados Unidos con el reciente señalamiento en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el narcotráfico y la facción de Los Chapitos, perteneciente al Cártel de Sinaloa.
Dicen que cuando el río suena es por que agua lleva; en pocas palabras algo hay y van con todos los gringos y es que de acuerdo con autoridades estadounidenses, se investiga la relación del mandatario estatal con estructuras operativas de la organización criminal, lo que sitúa al Ejecutivo sinaloense en el centro de una controversia de carácter internacional.
Lo aún más crítico es que la acusación de Rocha Moya no llega sola, sino a otros 9 funcionarios o exfuncionarios sinaloenses, intensificando la tensión diplomática entre México y Estados Unidos
La investigación surge en un clima de creciente tensión por la seguridad en el estado y pone bajo la lupa la administración del morenista, quien no ha emitido un posicionamiento oficial definitivo tras los señalamientos del país vecino.
Es necesario recordar que todo data desde el inicio de su administración donde la violencia en Sinaloa se recrudeció, realizándose balaceras de manera constante, incluso llegándose a solicitar la revocación de mandato por falta de gobernabilidad, cosa que fue reprochada por el entonces mandatario nacional Andrés Manuel López Obrador.
Posteriormente surgió la captura de Ismael El Mayo Zambada en agosto de 2024, y de nuevo Rubén Rocha reapareció en el ojo del huracán y es que en una carta del capo vinculó a Rocha con una supuesta reunión el día de su detención.
El expresidente, López Obrador y la presidenta Claudia Sheinbaum, han mantenido una postura de respaldo hacia la integridad de los funcionarios de su movimiento, y en constantes ocasiones han reiterado su confianza en Rocha Moya, calificando los ataques como parte de campañas políticas.
Ahora solo es cuestión de esperar cuál será la frase que utilizará la Presidenta de la República en torno al caso Rocha Moya, y es que tal como su antecesor, lo más fácil ha sido salirse por la tangente con frases como: “el Gobierno federal no tiene la función de quitar ni poner gobernadores"; "el pueblo pone y el pueblo quita"; "no tiene conocimiento oficial del tema” o la de “no vamos a aceptar el intervencionismo de Estados Unidos”.
Por lo pronto queda claro que cada día en el partido de Morena surgen más conflictos por nexos con la delincuencia organizada; vamos a ver si este caso es verdad o será que Estados Unidos solo quiere atacar a la 4T, a quienes tal parece ven como un peligro para México.




