GUADALAJARA, JAL., 11 de junio de 2019.- La empresa BMW estrenó su nueva planta en San Luis Potosí, México, y este hecho acaparó la atención de la industria automotriz a nivel mundial, sobre todo porque se trata del complejo más moderno que tiene la compañía alemana.

Situada en el parque industrial Logistik II, en la zona industrial de San Luis Potosí, la planta de BMW posee 300 hectáreas de terreno, de las cuales se ha construido en una tercera parte.

La fábrica de la firma transnacional, pretende perfeccionar la sinergia entre humanos y máquinas, y aplica tecnología de punta y conceptos de vanguardia para el empleo en la industria, como la ergonomía, es decir, la adaptación de los elementos de trabajo a las características físicas y psicológicas de los empleados, a los que BMW denomina asociados.

Con esas características, el personal tiene actualmente un ritmo de producción de 35 vehículos por hora, pero pueden llegar hasta 60. En el arranque de operaciones se ensambla únicamente el modelo Serie 3, pero la tecnología de la planta permite construir cualquier vehículo, incluyendo automóviles eléctricos e híbridos.

Cada parte automotriz, detalle y acabado en los interiores de los autos de BMW, tienen un estricto control de calidad que se basa en la supervisión de personal altamente capacitado y el apoyo de los llamados robots colaborativos.

La planta posee un edificio central y dos áreas clave: carrocería y pintura y una nave de ensamble. A la nave de ensamble de 70 mil metros cuadrados llegan las piezas automotrices ya pintadas.

El complejo cuenta con 198 estaciones de trabajo y nueve líneas de producción. En el ensamble de cada unidad se ordenan cuatro mil piezas automotrices.

El área de carrocería y pintura es equivalente al espacio de nueve campos de fútbol. En ella laboran 300 asociados.

El 95 por ciento de los procesos de la zona de carrocería y pintura son automatizados, para ello se apoyan con 500 robots. En los procesos de pintura de cada unidad, se utilizan 450 litros de agua, de los cuales, el 85 por ciento es reciclada.

En cada coche se utilizan 5.7 litros de pintura de calidad premium. El modelo BMW Serie 3 será pintado en 10 colores diferentes, los principales son negro, azul y gris. Una vez que un vehículo se termina de ensamblar, se prueba en una pista corta y una larga.

Un muestreo de las unidades se examina en velocidades de hasta 150 kilómetros por hora en la pista larga. Después de todos los exámenes y pruebas de calidad, los vehículos se envían al área de embarques, la cual se encarga de llevar las unidades a los clientes finales.