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GUADALAJARA, Jal., 11 de septiembre de 2026.- De cara a su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta municipal de San Pedro Tlaquepaque, Laura Imelda Pérez Segura, ha logrado una consolidación histórica en la infraestructura del municipio y una notable baja en la incidencia delictiva.
Bajo la bandera de la honestidad y un ejercicio presupuestal transparente, la alcaldesa morenista logró en su administración romper con las inercias del pasado para priorizar el bienestar de las colonias tradicionalmente olvidadas.
Una inversión sin precedentes
El sello distintivo de este segundo año de gestión ha sido el desarrollo urbano incluyente y la dignificación del entorno habitacional de miles de tlaquepaquenses.
La inversión destinada a la obra pública en este periodo alcanzó una cifra histórica de casi mil millones de pesos, consolidando un incremento radical respecto a los ejercicios de gobiernos anteriores.
Este viraje en la asignación de recursos obedece, de acuerdo con la mandataria, a un enfoque de justicia social donde el presupuesto ya no se concentra de forma exclusiva en las zonas de alta plusvalía o de visibilidad política inmediata, sino que se distribuye de manera equitativa hacia las periferias marginadas.
Entre las acciones de mayor envergadura ejecutadas durante este periodo destacan el Plan Integral para las colonias Juan de la Barrera y Ojo de Agua. Ambas localidades padecían desde hace décadas graves deficiencias estructurales.
Asimismo, la administración no dejó de lado el potencial cultural, turístico y comercial de la demarcación. En el Centro Histórico de San Pedro Tlaquepaque se llevaron a cabo trabajos de mejoramiento urbano y preservación del patrimonio arquitectónico.
Avances contundentes en seguridad
La seguridad pública se mantuvo como la máxima prioridad dentro de la agenda de gobierno municipal. Reconociendo que San Pedro Tlaquepaque ha figurado históricamente dentro de los mapas prioritarios para la estrategia de pacificación federal, la presidenta municipal resaltó que la clave para revertir la tendencia delictiva ha sido la estrecha coordinación operativa y de inteligencia con las fuerzas de seguridad del Estado de Jalisco y la Federación, incluyendo al Ejército Mexicano y la Guardia Nacional.
Como resultado de estos esfuerzos conjuntos, los delitos en general registraron una disminución promedio del 25% en todo el territorio municipal durante el último año.
Además, la percepción social de inseguridad entre los habitantes del municipio decreció de manera constante en más de un 3.5%, reflejando una recuperación gradual de la confianza de la ciudadanía en sus cuerpos policiales.
Este logro es atribuido por la administración al robustecimiento integral de la Comisaría de Seguridad Ciudadana, la cual fue dotada de mejor equipamiento táctico, patrullas operativas de última generación, armamento, radiocomunicación y un programa intensivo de capacitación en derechos humanos y primer respondiente para los elementos en activo.
Una de las incorporaciones tecnológicas y operativas más destacadas del periodo fue la puesta en marcha de la unidad blindada táctica conocida como Black Mamba, un vehículo de alta protección único en su tipo dentro del esquema municipal en el estado de Jalisco.
Apoyo directo a las familias y al campo
El enfoque humanista de la Cuarta Transformación en Tlaquepaque se tradujo en una red de protección social sin precedentes que benefició de manera directa a más de 100 mil personas. A través de la correcta planificación presupuestal, el cabildo aprobó y remitió a revisión las reglas de operación para una serie de programas sociales de amplio espectro que contaron con una inversión global superior a los 180 millones de pesos. Entre estos instrumentos de política social destacan los programas Bienestar Incluyente, Líderes de Esperanza, Raíces de Esperanza y Prendiendo con Bienestar, concebidos específicamente para acortar las brechas de desigualdad económica, proveer apoyo alimentario, otorgar becas económicas y dar impulso directo al empoderamiento integral de las mujeres y jefas de familia en condiciones de vulnerabilidad.
Finanzas sanas
Para sostener financieramente la inversión en obra y los programas sociales sin recurrir al endeudamiento público, la administración de Tlaquepaque implementó una estricta política de austeridad republicana, optimización del gasto corriente y erradicación total de la corrupción en los procesos internos.
Al perfilar el inicio del último tercio de su periodo constitucional, la alcaldesa aseguró que los cimientos estructurales para edificar un Tlaquepaque mucho más justo, territorialmente ordenado, económicamente próspero y seguro están plenamente consolidados, dejando atrás los años de abandono para dar paso a un gobierno emanado del pueblo y firmemente comprometido con su desarrollo integral.




