Instalan 9 cisternas comunitarias y reparten 4.6 millones de litros de agua en GDL
TLAQUEPAQUE, Jal., 27 de octubre de 2026.- Dos puntos de extracción y comercialización de agua para pipas fueron clausurados en la colonia Guadalupana, en San Pedro Tlaquepaque, luego de que sus responsables no presentaron documentación para acreditar la legalidad de la actividad.
Las intervenciones se realizaron en inmuebles de las calles Flor de Azahar y Francisco I. Madero, a partir de una denuncia ciudadana y de una segunda inspección en las inmediaciones. En ambos casos, el personal municipal detectó instalaciones utilizadas presuntamente para abastecer pipas, sin que se exhibieran los permisos correspondientes.
El secretario de Gobernanza y Territorio de Tlaquepaque, Lenin Torres Mondragón, explicó que la primera revisión se originó por un reporte sobre el movimiento constante de vehículos que ingresaban y salían de un domicilio con cargas de agua.
“Recibimos una denuncia ciudadana donde nos referían que había un domicilio donde entraban y salían pipas cargadas de agua. Una vez que corroboramos la ubicación, personal de Inspección Ambiental se trasladó al punto y encontramos que, efectivamente, es un domicilio donde hay un pozo, una noria donde extraen agua y la comercializan”.
Durante la inspección, los funcionarios observaron pipas que acudían al inmueble para abastecerse. Al no presentarse documentos que acreditaran la extracción y comercialización del líquido, procedieron a colocar los sellos de clausura.
El segundo punto se localizó en el número 595 de la calle Francisco I. Madero, aproximadamente a 150 metros del primero. Ahí, los inspectores detectaron una tubería de unas ocho pulgadas de diámetro, instalada a aproximadamente 2.5 metros de altura, por la que presuntamente se suministraba agua a las pipas.
Aunque una persona que salió del domicilio no presentó las autorizaciones solicitadas y no permitió el acceso al interior, desde el exterior los inspectores observaron una construcción con características similares a las de un aljibe, aparentemente conectada con la tubería.
En este segundo inmueble se clausuraron la tubería y las puertas de acceso vehicular, pero se mantuvo libre el paso peatonal para los habitantes, debido a que se trata de una vivienda particular.
Además de verificar los permisos para extraer y vender agua, las inspecciones buscan prevenir riesgos sanitarios, pues la procedencia del líquido no garantiza que sea apto para el consumo humano.
“Que el agua venga de un pozo no quiere decir que esté potablemente apta para el consumo”, advirtió Torres Mondragón.
El funcionario explicó que los establecimientos autorizados deben cumplir con los requisitos aplicables, incluidos análisis de laboratorio para comprobar la calidad del agua y determinar si es adecuada para el uso al que se destina.
Sin esos controles, señaló, existe incertidumbre sobre la posible presencia de contaminantes y las condiciones del líquido que se distribuye a los hogares.
Las clausuras se sustentaron en disposiciones del Reglamento Municipal de Equilibrio Ecológico y Protección al Medio Ambiente. De acuerdo con el Gobierno municipal, los propietarios pueden presentar la documentación correspondiente para acreditar la legalidad de sus actividades y atender el procedimiento administrativo.
La autoridad también dará vista al área jurídica municipal para que determine las acciones que correspondan, en caso de que procedan.
El gobierno de Tlaquepaque informó que continuará atendiendo las denuncias ciudadanas y realizando inspecciones para verificar que la extracción y comercialización de agua cumplan con la normativa aplicable.




