Recuerda Chayanne su encuentro con Dolly Parton
GUADALAJARA, Jal., 25 de septiembre de 2025. - Alejandro Sanz pisó nuevamente tierras jaliscienses y lo hizo como cada vez, con un éxito indiscutible, una entrega excepcional y un público que lo arropó de principio a fin coreando cada uno de sus éxitos como parte de la gira ¿Y ahora qué?.
La respuesta a esa pregunta es sencilla. Nos contó historias maravillosas, sensibles, sencillas, pero a la vez llenas de profundidad y magia, respaldadas por más de 30 años de carrera. Las historias conocidas por su público, y también las nuevas aventuras de su carrera musical.

Minutos después de las 21 horas, el madrileño hizo su aparición en el escenario de un Auditorio Telmex totalmente lleno. Luciendo un look relajado, sencillo, pero en medio de grandes músicos, coristas, y gráficos proyectados en las pantallas que fueron espectaculares y un gran marco para el recorrido musical que presentó con maestría.

Desde cuándo, fue el tema con el que inició el concierto que prometía, desde ahí, grandes emociones. La euforia fue total. Siguieron éxitos como Capitán tapón, La música no se toca y Por bandera, sorprendiendo a los presentes cuando portó la bandera mexicana.
Bésame, la canción que interpreta a dueto con Shakira puso a la fanaticada a bailar, para posteriormente recordar temas como A la primera persona y Mi soledad y yo.
La noche se puso romántica con el tema de su nuevo álbum El vino de tu boca. De nueva cuenta el escenario también fue protagonista. Las proyecciones y el juego de luces acompañaron Try to save your song, Quisiera ser y otro hit grabado con Grupo Frontera: Hoy no se me siento bien, una historia honesta del escenario de depresión que atravesó el cantante, pero también el aprendizaje que ese capítulo le dejó.

Regálame la silla donde te esperé, fue una canción que invitó al recuerdo de hace varios materiales discográficos atrás y que formó parte del medley en el que incluyó Amiga mía y Deja que te bese, que en su momento grabó con Marc Anthony.
La noche avanzaba y la nostalgia volvió a ser el invitado de honor. Alejandro se entregaba por completo, interactuando con su equipo de músicos como la gran familia que se ha formado a lo largo de los años.

Continuó interpretando Cuando nadie me ve, y fue entonces que en las pantallas apareció el rostro emocionado de la hija de Sanz, Manuela, quien estuvo presente en primera fila, coreando uno a uno los temas de su padre.
El alma al aire, Mi marciana, Aquello que me diste y su esperado cristalazo al final... emocionaron a fanáticos que han seguido su carrera desde el inicio. Y, justamente por eso, y a punto de despedirse, el intérprete no podía dejar fuera el tema que compuso a sus "fams" Yo te traigo, mientras en el escenario aparecieron las portadas de todos sus discos, que atesoran su historia musical.
No es lo mismo volvió a encender a los fanáticos y los puso a bailar gritando a todo pulmón la frase "y lo que digan de nosotros, leeme los labios a mí me vale madre...". Alejandro se despedía del escenario, pero los presentes le pidieron regresar y así lo hizo..
No podía faltar un tema que ha sido incluso versionado en idiomas como el coreano, Y si fuera ella, que arrancó suspiros, evocó recuerdos y anunciaba el inevitable final. Sin embargo, el cantautor no podía abandonar el escenario sin interpretar a piano y voz ¿Lo ves? una de las grandes joyas de la historia musical de Alejandro Sanz.
Otra sorpresa para concluir el espectáculo fue Corazón partío, pero en una versión house que convirtió al Auditorio Telmex en una auténtica fiesta.
Sanz se despidió con una enorme sonrisa en el rostro. Agradeció por una noche mágica y el público salió más que satisfecho. Este 27 y 28 de septiembre, Alejandro volverá a pisar este escenario en dos conciertos más.




