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GUADALAJARA, Jal., 25 de mayo de 2026.- La diputada local Mariana Casillas Guerrero presentó una iniciativa de reforma fiscal y urbana que busca aumentar impuestos a quienes concentran propiedades destinadas al hospedaje temporal, además de combatir la especulación inmobiliaria y fortalecer la recaudación municipal.
La propuesta plantea establecer un esquema progresivo de tributación para plataformas de alojamiento como Airbnb, donde el impuesto crecería conforme aumente el número de inmuebles en renta temporal.
De acuerdo con la legisladora, las tasas irían desde cinco por ciento para pequeños anfitriones hasta 11 por ciento para operadores con más de 13 propiedades destinadas a hospedaje.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es evitar que grandes operadores evadan impuestos mediante la fragmentación de propiedades entre empresas, familiares o fideicomisos. Para ello, el Servicio Estatal Tributario podría identificar beneficiarios reales y acumular inmuebles cuando existan indicios de simulación fiscal.
La propuesta también contempla la creación de un padrón obligatorio de viviendas utilizadas para alojamiento temporal y que parte de los recursos recaudados se destinen a vivienda pública, infraestructura urbana y protección ambiental.
En materia inmobiliaria, la reforma busca modificar el impuesto sobre transmisión patrimonial con tasas progresivas para quienes acumulen más viviendas. Según el planteamiento, los porcentajes irían de tres a 15 por ciento, aunque habría excepciones para vivienda popular y de interés social.
Otro cambio relevante sería actualizar los valores catastrales con base en precios reales de mercado, debido a que actualmente muchas operaciones inmobiliarias reportan montos inferiores para pagar menos impuestos.
La diputada señaló que el objetivo es combatir prácticas especulativas que han encarecido la vivienda y desplazado a habitantes de distintas zonas urbanas.
Casillas Guerrero argumentó que la crisis de vivienda en Jalisco ya no puede explicarse únicamente por oferta y demanda, sino por procesos de acumulación inmobiliaria donde el suelo y la vivienda funcionan como activos financieros.
La iniciativa surge en medio del debate nacional sobre el impacto de plataformas de hospedaje temporal en el aumento de rentas y la transformación de barrios tradicionales, especialmente en ciudades con alta demanda turística y crecimiento inmobiliario como Guadalajara y la Zona Metropolitana.




