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GUADALAJARA, Jal., 25 de mayo de 2026.- El aumento del estrés, los malos hábitos alimenticios e incluso la exposición a microplásticos están relacionados con el incremento de enfermedades de la tiroides, advirtieron especialistas del Hospital Civil de Guadalajara, quienes llamaron a fortalecer la cultura de prevención, especialmente entre los hombres.
Durante una rueda de prensa por el Día Mundial de la Tiroides, el endocrinólogo Mario Tapia Gudiño explicó que esta glándula influye directamente en funciones clave del organismo como el metabolismo, la frecuencia cardíaca, el peso corporal, la memoria y el sistema digestivo.
“Esta glándula envía señales prácticamente a todo el organismo, principalmente al cerebro, al corazón y al intestino. Muchas de las veces vemos a pacientes que tienen problemas de fertilidad. Los pacientes muestran depresión, no saben por qué están deprimidos o angustiados”.
Entre las enfermedades más frecuentes relacionadas con la tiroides destacan el hipotiroidismo, el hipertiroidismo y el cáncer de tiroides, padecimientos que pueden provocar síntomas como ansiedad, caída de cabello, estreñimiento, cambios de peso, alteraciones del sueño y problemas cardiovasculares.
Tapia Gudiño alertó además sobre el impacto de los microplásticos en la salud hormonal, ya que actúan como disruptores endocrinos capaces de alterar el funcionamiento normal de las hormonas.
“Hemos observado que tanto el estrés como los malos hábitos alimenticios están generando un aumento en las enfermedades relacionadas con la tiroides”, indicó.
El especialista explicó que estos trastornos son más frecuentes en mujeres de entre 40 y 50 años; sin embargo, señaló que los hombres suelen acudir al médico en etapas más avanzadas debido a una menor cultura de prevención.
Como parte de las recomendaciones, el endocrinólogo sugirió mejorar la alimentación mediante esquemas como la llamada dieta de la milpa, además de mantener revisiones médicas constantes para detectar oportunamente posibles alteraciones.
También pidió evitar desinformación sobre alimentos como col, rábanos o vegetales crucíferos, ya que —aclaró— no representan un riesgo directo para la tiroides pese a los mitos que circulan desde hace años.
“Hay zonas endémicas que tienen problemas relacionados con la deficiencia de yodo, como la ribera de Chapala. Pero hay que cuidar la propagación de mitos que alarman a las personas”.
El especialista recomendó consumir alimentos ricos en yodo como pescado, huevo y lácteos para mantener niveles adecuados de este mineral en el organismo.
Entre los principales síntomas del hipertiroidismo destacan la pérdida de peso acelerada, temblores, sudoración excesiva, taquicardia, intolerancia al calor, ansiedad y crecimiento visible de la glándula tiroides en el cuello.




