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GUADALAJARA, Jal., 18 de marzo de 2026.- Investigadores de la Universidad de Guadalajara alertaron sobre la calidad del agua que llega a viviendas en la Zona Metropolitana de Guadalajara, donde se han reportado casos de agua turbia, con mal olor y presencia de microorganismos en al menos 150 colonias.
Ante esta situación, especialistas propusieron la creación de una mesa técnica ciudadana para realizar un diagnóstico integral y diseñar un plan de atención a corto y mediano plazo, basado en evidencia científica.
El jefe del Laboratorio de Tecnologías para la Arquitectura y Urbanismo Sustentable del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño señaló que el problema responde a una cadena de factores que inicia en fuentes como el Lago de Chapala y la presa Calderón, pasa por canales contaminados con descargas de aguas residuales y se agrava por la capacidad limitada de las plantas potabilizadoras y una red de distribución obsoleta.
De acuerdo con los especialistas, la contaminación podría estar vinculada a descargas industriales y urbanas, así como a la expansión de fraccionamientos que vierten aguas residuales en canales sin tratamiento adecuado.
El director del Instituto de Limnología y Sustentabilidad del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias advirtió que la situación podría representar un riesgo para la salud pública, al no existir información clara para la población sobre los posibles efectos de consumir esta agua.
También señaló la falta de acciones visibles por parte de autoridades responsables del suministro, como el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado, así como la necesidad de que los distintos niveles de gobierno asuman su responsabilidad en el manejo y tratamiento del recurso.
Por su parte, la jefa de la Unidad de Análisis Ambiental del Centro Universitario de Tonalá indicó que en muestras analizadas se detectó la presencia de microorganismos como algas y materia orgánica, lo que evidencia deficiencias en los procesos de tratamiento del agua.
Ante este panorama, recomendó a la población evitar el consumo de agua de la red para beber o lavar alimentos cuando presente coloración o mal olor, y optar por agua embotellada o de garrafón como medida preventiva.
En el mismo sentido, la responsable del área académica de estudios sobre agua y medio ambiente del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades señaló que la crisis actual responde a problemas estructurales acumulados, como la contaminación de fuentes, la sobrecarga de plantas de tratamiento y una infraestructura de distribución envejecida.
Los especialistas coincidieron en que, además de atender la emergencia, es necesario generar información transparente para la ciudadanía, fortalecer la vigilancia de la calidad del agua y establecer mecanismos de coordinación entre autoridades, academia y sociedad.
La problemática del agua en la metrópoli, advirtieron, no solo es técnica, sino también de gestión, y requiere soluciones de fondo para garantizar el acceso a agua segura para la población.




