Una presidenta científica, una ciencia para México
Las grandes hazañas que viven en la mente de los políticos fluyen, en su mayoría, cuando rinden cuentas; y es que ese es el momento culmen en el que todo marcha a la perfección.
En días pasados tocó el turno a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, quien rindió su informe rodeada de aplausos y gráficas con flechas apuntando felizmente hacia el cielo. Transmitió en vivo desde el México de los “otros datos”, donde el Tren Maya sí tiene vías completas, el crimen organizado ha sido contenido y las medicinas nacen espontáneamente en los estantes de la megafarmacia y del Instituto Mexicano del Seguro Social.
“Hemos consolidado la soberanía energética en Dos Bocas”. Si consolidar significa que la refinería produce excelentes charcos de agua cuando llueve, y que el 100% de su capacidad operativa sigue estando programada para el futuro, entonces va bien.
“Garantizamos el abasto de medicamentos con un sistema tipo Dinamarca”. El tema es que, para conseguir que se surta una receta, los usuarios deben viajar en barco vikingo hasta Copenhague, porque en la clínica local el inventario actual consta de tres gasas.
Además, el Gobierno federal presumió con bombo y platillo una espectacular reducción del 51% en homicidios dolosos. ¡Casi magia! Sin embargo, según notas de la plataforma de verificación Verificado, el cálculo original se estiró mágicamente hacia atrás (meses antes de que iniciara el mandato) o mutiló meses a la mitad. Al medir solo periodos completos de la administración real, la baja se queda en un 36.6%.
Desde la realidad del poder, pareciera que no pasa nada y que la ciudadanía vive en paz, sin miedo de salir a las calles y mucho menos a toparse con un tiroteo o un disparo directo de arma de fuego. No obstante, solo es cuestión de preguntar en Sinaloa, Michoacán o Zacatecas, entre otros estados, para desmentir la cifra presentada.
Mientras el país continúe falto de razón, aplicando el “abrazos, no balazos” o protegiendo a quienes tienen vínculos con delincuentes, seguiremos viviendo en una ficción absoluta.
Si le seguimos buscando, el informe presidencial resulta estar infestado de contradicciones respecto a la realidad; más aún cuando la sombra de Claudia Sheinbaum Pardo incluye el huachicol fiscal, a Rocha Moya, a los hijos del expresidente López Obrador, a la Barredora y todo lo que se acumule. Por lo pronto, seguiremos con el cuento de nunca acabar y los “otros datos”, que para nada le hacen bien al país.




