Una presidenta científica, una ciencia para México
EL NUEVO PULMÓN DEL ORIENTE TAPATÍO
La transformación del Parque Ex Penal de Oblatos en un bosque urbano para el oriente de Guadalajara da muestra de justicia social y de un mejor futuro para los habitantes de la zona.
Queda claro que el ayuntamiento tapatío entiende a la perfección la deuda histórica que había con esta región de la ciudad. Por ello, el proyecto impulsado por el ayuntamiento de Guadalajara, bajo el liderazgo de la alcaldesa Vero Delgadillo, es un claro ejemplo de cómo la planeación pública puede convertirse en un acto de justicia social y ambiental.
Que la presidenta municipal sea originaria del oriente de Guadalajara no es un dato menor; aporta una sensibilidad y un compromiso personal que se reflejan directamente en la visión de la obra.
Convertir un espacio históricamente relegado en un auténtico bosque urbano, equipado con una alberca semiolímpica, rompe con la inercia del olvido institucional y apuesta por la dignificación comunitaria.
Este proyecto trasciende el beneficio inmediato. Al plantearse como un nuevo ícono metropolitano que superará los límites de las administraciones en turno, el Gobierno de Guadalajara demuestra una visión de largo plazo centrada en el bienestar colectivo.
Devolverle áreas verdes, salud y espacios de convivencia dignos al oriente es el camino correcto para construir una ciudad más equitativa, humana y unida. Un acierto rotundo que pone el acento en donde más se necesitaba.
EL COSTO POLÍTICO DE LA CONFRONTACIÓN
Las tensiones y la falta de coordinación entre los diferentes niveles de gobierno terminan afectando de manera directa a la ciudadanía. Así lo señaló tajantemente el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, hacia el presidente municipal de Tonalá, Sergio Chávez, a quien le propinó un rotundo KO por ni siquiera conseguir obras o inversión de la federación para el municipio.
Y el argumento del mandatario estatal es fácil y sencillo. Para la ejecución de magnas obras de movilidad y agua potable, la intervención municipal es indispensable, particularmente en la gestión de derechos de vía y en la participación dentro de organismos metropolitanos como el Siapa, algo que le ha faltado a la administración tonalteca.
La ausencia de mesas técnicas clave debilita su capacidad de gestión y desatiende los canales formales de resolución de problemas.
El tema va más allá, pues, a palabras del propio Lemus, no es la primera vez que el presidente de Tonalá muestra la misma actitud de confrontación; señaló que ocurrió desde el gobierno de Aristóteles Sandoval y pasó por el de Enrique Alfaro. Esto ha mantenido a Tonalá como el “patio trasero” de la Zona Metropolitana de Guadalajara durante los tres periodos en los que él ha estado al frente del municipio.
Los únicos que han terminado perdiendo son los habitantes del municipio. Ahora, Sergio Chávez quiere hacer perder a los habitantes de Guadalajara, pues ya levantó la mano para ser presidente municipal, algo que dudamos que se pueda dar; y no por su capacidad o incapacidad, sino porque no es del agrado de quien coordina dentro de Morena.




