GUADALAJARA, Jal., 21 de mayo de 2020.-Como coordinador de la Comisión de Medio Ambiente, Recursos Hídricos y Cambio Climático de la Conferencia Nacional de Gobernadores y como integrante de la Alianza de los Gobernadores Mexicanos por el Clima, el mandatario jalisciense, Enrique Alfaro Ramírez, pidió al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador que reconsidere su política energética y no deje en segundo plano el uso de energías limpias.

“Le pido al Presidente de la República considere la decisión que ha tomado. Con la publicación de este acuerdo se le está haciendo un daño al país, que nos exhibe ante el mundo y que compromete la salud de las generaciones presentes y las futuras”, expone Alfaro Ramírez en el documento enviado al Ejecutivo Nacional.

Agrega que el combate a la corrupción no debe ser contrario a una agenda que promueva las energías limpias y coincidió en que se sancione a quienes hayan incurrido en actos ilegales por recibir contratos leoninos, pero que esto no debe reflejarse en la cancelación de una política energética sustentable, sobre todo porque ahora propone mayor explotación de combustibles fósiles como el carbón y el combustóleo, que busca usarse en las plantas de la Comisión Federal de Electricidad.

“Debemos visibilizar los grandes riesgos en materia ambiental, climática y de salud pública, derivados de esta decisión de la Federación de dar la espalda a las energías renovables. Desde los estados hemos considerado que necesitamos aumentar de manera significativa el nivel de ambición de las metas climáticas. Las metas actuales de nuestro país (Contribuciones Nacionalmente Determinadas) quedan cortas ante el compromiso global que requiere la emergencia climática”.

Añade que los gobiernos subnacionales y nacionales quedan impedidos para cumplir los compromisos internacionales de reducir la emisión de contaminantes si el acuerdo presidencial continúa con esta propuesta.

Incluso menciona la emergencia sanitaria del Covid 19 que obliga a reconsiderar el derecho a la salud, sobre todo porque los altos niveles de azufre en el combustóleo mexicano vulneran a los ciudadanos y al medio ambiente.