Continúan vigentes en Jalisco las sanciones por apología del delito
GUADALAJARA, Jal., 8 de marzo de 2026.- Saliendo del Parque Morelos en Guadalajara, miles de mujeres participaron en la segunda marcha por el Día Internacional de la Mujer, en la convocatoria más amplia y diversa que sí incluyó a las mujeres trans.

De acuerdo con las estimaciones, la cifra superaba las 50 mil participantes, aunque Protección Civil informó que alrededor de 10 mil participaron en esta marcha y en la separatista 5 mil.
Como siempre, hasta adelante, las familias de mujeres victimas de feminicidio o desaparición forzada, voces de niñas quienes repetían en nombre de sus mamás y exigieron justicia, cruces moradas al igual que humo y brillantina que acompañaron todo el tiempo a las participantes.

El bloque negro realizó pintas y golpeó algunas tablas que cubrían bancos y negocios, un momento tenso se vivió cuando llegaron al templo de El Refugio, sobre avenida Juárez, que estaba rodeado de familias católicas quienes rezaban y bajaban la cabeza para evitar que este edificio fuera grafiteado, resguardados por decenas de policías municipales de Guadalajara.

Esta situación causó molestia entre las manifestantes quienes reclamaron que cuidan más a los edificios que a las mujeres que son víctimas de violencia, metros adelante se registró otra trifulca con elementas policiacas en el Parque Revolución cuando las manifestantes vestidas de negro y con sus rostros cubiertos tiraron las vallas que rodean la remodelación de este espacio público.

Finalmente llegaron a la rectoría de la Universidad de Guadalajara, donde rompieron algunos vidrios del MUSA y trataron de acercarse al edificio general donde de nueva cuenta, grupos de seguridad no lo permitieron.

A su paso, al igual como ocurrió con la primera manifestación, muchos negocios salieron a ofrecer agua a las mujeres que marcharon, la mayor parte del tiempo se vivió un ambiente festivo, con bailes que provocaron el contingente de las batucadas, niñas y niños, vestidos con colores morados, algunas mascotas, madres apoyando a sus hijas, destacando que el principal mensaje es que ya no puede tolerarse la violencia machista y las mujeres ya no se quedarán calladas.





