Activan Sistema de Alerta en la Costa Sur de Jalisco por Huracán Trudy
Jalisco ha sido protagonista de la historia de México de muchas maneras. Nuestra cultura, gastronomía, tradiciones, desarrollo económico y capacidad de innovación nos han convertido en un referente nacional. También hemos sido un estado que ha marcado el rumbo político del país y que ha sabido encontrar oportunidades incluso en los momentos más complejos.
Hoy enfrentamos uno de esos momentos. Y estoy convencido de que la respuesta debe comenzar por recuperar nuestra capacidad de encontrarnos, dialogar y trabajar juntos.
La crisis hídrica que vive Jalisco no comenzó ayer. Es el resultado de problemas que se han acumulado durante décadas y que hoy se reflejan en la calidad del agua que reciben miles de familias, el deterioro de nuestra infraestructura y los grandes desafíos que enfrentamos para garantizar el abastecimiento en los próximos años.
El agua se ha convertido en una de las principales preocupaciones de nuestra sociedad, pero también puede convertirse en el punto de encuentro que necesitamos para construir acuerdos y dar estabilidad a nuestro estado.
Porque frente a un problema de esta magnitud no podemos permitir que las diferencias políticas nos impidan avanzar. Hoy Jalisco nos requiere a todos: gobiernos, legisladores, especialistas, universidades, empresarios, líderes sociales, activistas y organizaciones de la sociedad civil.
Necesitamos sentarnos a una misma mesa, escuchar todas las voces y caminar hacia un mismo lado: el lado de las soluciones.
En este proceso, el gobernador Pablo Lemus Navarro tiene una responsabilidad fundamental. Como titular del Poder Ejecutivo y como líder le corresponde encabezar los esfuerzos de coordinación y convocar a los distintos sectores para construir una ruta que permita atender la crisis hídrica con seriedad y visión de futuro.
Estoy convencido de que el diálogo y la capacidad de reunir a quienes tienen propuestas serán indispensables para salir adelante.
Desde el Congreso del Estado hemos insistido en la necesidad de atender el saneamiento de nuestros ríos, proteger el Lago de Chapala como un ecosistema integral y modernizar la infraestructura hídrica. También hemos planteado la importancia de la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno, porque el agua no reconoce fronteras ni colores políticos.
Y hoy reiteramos nuestra disposición para seguir aportando propuestas, analizar los proyectos que se presenten y construir los acuerdos necesarios para avanzar.
Pero las soluciones no pueden limitarse a responder a la coyuntura. Necesitamos tomar decisiones con evidencia, capacidades técnicas y consenso, pensando en el Jalisco de los próximos cien años. La infraestructura que construyamos, el agua que logremos sanear y los acuerdos que alcancemos tendrán consecuencias para las siguientes generaciones.
Esto también es construir paz. Porque la paz no significa ausencia de problemas ni de diferencias. Significa tener la capacidad de resolverlos mediante el diálogo, la participación y el respeto. Significa que las instituciones escuchen las preocupaciones ciudadanas y que las distintas fuerzas políticas sean capaces de encontrar coincidencias cuando está de por medio el bienestar de las personas.
Hoy tenemos la oportunidad de hacer del agua una causa común. Una causa que reúna a quienes piensan diferente, pero comparten la responsabilidad de cuidar el futuro de Jalisco.
Gobernador Pablo Lemus: cuente conmigo y con la Bancada Naranja para aportar propuestas, construir acuerdos y trabajar por las soluciones que nuestro estado necesita. Desde el Congreso asumimos nuestra responsabilidad y convocamos a todas las fuerzas políticas y sociales a participar en este esfuerzo.
Porque Jalisco necesita respuestas, necesita diálogo y necesita que todos asumamos nuestra parte.
La paz también se construye resolviendo juntos nuestros problemas. Y hoy, el agua debe ser nuestro punto de encuentro.




