GUADALAJARA, Jal., 11 de septiembre de 2020.- La pandemia de Covid 19 sigue generando estragos en diferentes sectores económicos. La guardería Mi Pequeño Especial A.C. no es ajeno a ello. A raíz de la emergencia sanitaria dejaron de asistir muchos niños, jóvenes y adultos con discapacidad que eran atendidos en el lugar, por ello, ahora hasta hacen rifas para poder mantener abierto el lugar y así no convertirse en una estadísticas más de desempleo en Jalisco.

En entrevista para Quadratín Jalisco Verónica Vázquez, directora de la guardería revela que antes de la cuarentena cuidaban 27 personas con discapacidad, pero con forme pasaban los días e incrementaba los días de confinamiento reducía la asistencia hasta quedar en 7 miembros, algo que hace insostenible su funcionamiento.

“Claro que redujo mucho, atendíamos a 27 personas, pero la situación se complicó, los papás comenzaron a dar de baja a sus niños y bueno, nos quedamos con 7, pero los gastos continúan, la renta no bajo, los impuestos menos, pero aquí estamos”, explicó.

A pesar de la reducción presupuestal que está presentando, la directora señaló que no se han visto en la necesidad de despedir personal, pero sí en reducir su sueldo.

“Tratamos de mantener nuestro personal. Claro disminuimos el sueldo, pero ellos están comprometidos con nuestra labor, dos de mis maestros pues bueno decidieron irse y es comprensible, nosotros no recibimos ningún subsidio de nadie, es por eso que pedimos de la ayuda de las personas”.

En el Estado son pocos los lugares donde existen personas capacitadas para atender a personas que presentan alguna invalidez, desde el nacimiento, por un accidente o por el edad avanzada, por ello Verónica Vázquez enaltece la labor que realizan en el lugar.

“Todos en algún momento de nuestras vidas vamos a necesitar de algún experto en personas con alguna discapacidad, porque al final todos tendremos una, es natural, con el simple hecho de usar lentes ya tienes alguna discapacidad”, señaló.

Este apostolado, como lo llama la maestra Verónica, le ha dejado aprendizajes que le han cambiado la vida.

“Este es un apostolado, me gusta llamarlo así porque es servir a los demás, ayudarlos y guiarlos más a ellos que nos necesitan. Me ha tocado vivir desde logros hasta tristezas, ellos te enseñan mucho porque a pesar de su discapacidad, bueno tienen talentos y al ver cómo los desarrollan y la manera en que lo desarrollan te marca la vida”, puntualizó.

Explicó que quienes deseen apoyar a la guardería Mi Pequeño especial puede hacerlo llevando artículos de higiene, material de trabajo (principalmente didáctico y papelería), e incluso económico.

“Aquí recibimos de todo, ropa, artículos de higiene personal, dinero, material didáctico, todo nos lo donan nuestros padrinos, así les llamamos, porque cada persona vela por un niño y quien guste puede apoyar a la asociación civil”, explicó.

La ayuda la recibirá la maestra Verónica Vázquez en la Calle santa Mónica 622 entre Guillermo Prieto y Francisco Zarco.

Por el momento están realizando la rifa de un viaje a Mazatlán donde se han vendido pocos boletos y esto servirá para poder ayudar a pagar gastos.

“Se está haciendo un esfuerzo muy grande para salir a delante, por seguir ofreciendo nuestros servicios. Yo no quiero que este espacio se cierre, para nosotros es muy importante, pero hay que vender boletos. Faltan 92 boletos para vender”, concluyó.