
Habilitarían primera etapa de obra inconclusa del panteón en El Zancudo
TLAQUEPAQUE., 2 de abril de 2025.- Le dicen el Arroyo Seco, pero de seco nada tiene, debería llamarse el Arroyo Cochino y contaminado, y es que aunque se trata de un arroyo de aguas pluviales y no ha llovido, el agua no deja de correr: su caudal se ha convertido en un canal de aguas negras al aire libre del que no dejan de emanar los olores, que aumentan al mediodía y se hacen insoportables por la tarde, cuando el nivel de agua sube. Y es que además de las aguas pluviales el arroyo aloja una tubería de aguas sanitarias y está rota por varios lados.
Por este motivo, los vecinos de las colonias y fraccionamientos que se encuentran en el camino del agua han levantado la voz para exigir soluciones y el Iteso, que también se ubica a la vera del arroyo, ha fungido como mediador entre los vecinos y las autoridades para buscar una solución integral a un problema que, dicen los afectados, empeora cada día.
El 27 de marzo, la Universidad Jesuita de Guadalajara abrió sus puertas para recibir a representantes de cuatro colonias que son Parques del Bosque, Parques de Santa María, Haciendas de San José y Las Pirámides, escucharon a Luis Solís, quien fungió como vocero de las personas afectadas, explicó que hasta el momento han alzado la voz y han comenzado a organizarse.
“Nueve fraccionamientos, pero las zonas afectadas son más de nueve”, advirtió el representante vecinal quien expuso que desde hace seis meses el Arroyo Seco, de ser un canal pluvial, se ha convertido “en un drenaje a cielo abierto, el olor es insoportable”. También expuso que la situación empeoró a raíz de los trabajos realizados en julio y agosto de 2024 para reparar el socavón que se abrió en la avenida López Mateos a la altura de Periférico, y que ahora también se ha complicado por los trabajos que se realizan en el Camino Real a Colima.
A esa reunión acudieron Karina Hermosillo, coordinadora de Gestión del Territorio del gobierno de Jalisco; Ernesto Marroquín, secretario de Gestión Integral del Agua; Érick Álvarez Zamorano, subdirector de Alcantarillado del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa); Josué Díaz Vázquez, director general de Protección y Gestión Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet); Raúl Fletes, director de Proyectos Hidráulicos de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP); Rafael Aguayo, director de Construcción de Infraestructura Zona 1 de la SIOP; Trinidad Martínez Sahagún, director de Saneamiento y Operación de Plantas de Saneamiento de la Comisión Estatal del Agua (CEA); Ricardo Barajas, asistente de Karina Hermosillo; Georgina Rendón, de Comunicación Social del Siapa, así como académicos, directores y coordinadores de distintas instancias del Iteso.
Luis Solís detalló que antes había un flujo mínimo de aguas negras, pero que a partir del socavón de López Mateos “ahora hay un flujo completo que incluso sube de nivel. Hay un flujo terrible, intenso, las 24 horas del día”. También hizo saber que los vecinos han presentado todos los oficios que les han requerido sin que ahora tengan respuesta de ninguna de las autoridades, ni de los municipios de Zapopan y Tlaquepaque, ni del gobierno del estado, ni del Siapa.
La coordinadora de Gestión del Territorio, Karina Hermosillo pidió a los funcionarios que explicaran qué trabajos se estaban realizando. Rafael Aguayo, de la Siop, explicó que junto con el Siapa se había reparado el colector en López Mateos y detalló de forma general las obras que se realizan en el Camino Real a Colima en su cruce con el Arroyo Seco; Érick Álvarez, del Siapa, dijo que se habían realizado obras de limpieza y se habían localizado puntos donde se estaban realizando descargas. Los vecinos escucharon y luego Luis Solís sintetizó la realidad con una frase: “No queremos culpar o señalar a nadie, pero dicen ‘limpiamos, reparamos’’ y la realidad no es esa”.
Dijo que los vecinos han identificado descargas de aguas negras en el arroyo desde la colonia Miramar, en Zapopan, además de que también han detectado que hay empresas que vierten residuos al afluente.
El secretario de Gestión del agua, Ernesto Marroquín puso sobre la mesa la primera propuesta: “Hay que hacer un recorrido junto con ustedes, junto con los vecinos, para ver los puntos que tienen identificados. Es necesario detectar el problema al cien por ciento para que no haya problemas mayores. Hay que seguir limpiando, pero no sólo eso”. A esto último hizo eco Claudia Sánchez, representante de Parques de Santa María, quien exigió “una solución de fondo, inmediata, porque las enfermedades van en aumento”.
La reunión concluyó con tres acuerdos: realizar el recorrido junto con los vecinos, convocar a las autoridades de Tlaquepaque y Zapopan, ya que las colonias afectadas se encuentran en ambos municipios, y la incorporación de académicos del ITESO a través del Departamento del Hábitat y el Desarrollo Urbano.
De manera adicional, también se acordó que las autoridades encargadas de la procuración del medioambiente inspeccionen a las empresas que tiran sus residuos al arroyo, así como volver a reunirse después del recorrido para revisar los diagnósticos y proponer las soluciones.