CIUDAD DE MÉXICO, 28 de septiembre de 2021.- En comparecencia ante el Pleno del Senado de la República para rendir cuentas de la política exterior de México, el secretario de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, aseguró que se pondrá sobre la mesa impulsar inversiones conjuntas al sur de México, en la próxima reunión de seguridad de alto nivel con Estados Unidos.

Dicho encuentro será el 8 de octubre próximo, con la visita del Secretario de Estado de Estados Unidos y otros altos funcionarios, reveló. En su intervención, el Canciller de México señaló que la región sur del país enfrenta pobreza, desigualdades y falta de oportunidades, y que se trabaja, de manera conjunta, un nuevo modelo para atender los flujos migratorios entre el sur y el norte.

“Le hemos dicho a Estados Unidos que no va a dejar de existir dicho flujo, por las disposiciones vigentes legales que obligan a las personas a migrar de manera irregular”, sostuvo. También se propuso un paquete de acción inmediata, con inversión en Honduras, Guatemala, El Salvador y otros países de la región, “porque el impacto de la pandemia ha sido inmenso en esas economías”, puntualizó el encargado de la política exterior.

Con motivo de la Glosa del Tercer Informe de Gobierno, Ebrard Casaubón afirmó que la voz de México se escucha, “porque tenemos autoridad política y moral”. No sólo hay una relación de alto nivel y más frecuente con la administración estadounidense, “sino que hemos logrado avanzar” en la atención de problemas comunes y “en el futuro que tenemos que enfrentar en los próximos años”, destacó.

Resaltó además el logró de impulsar un diálogo económico que no se llevaba a cabo con ese país desde 2016 y que para México es fundamental para desarrollar la “relocalización” de actividades económicas y complementar sectores estratégicos.

El resultado de dicho diálogo es satisfactorio; hay cuatro grupos de trabajo y se reunirán cada tres meses, dijo a los senadores de la República que conforman la 65 Legislatura. En el diálogo de alto nivel en materia de seguridad, reiteró que México no coincide con el enfoque de la iniciativa Mérida y que debe ser sustituido a la luz de sus resultados, ya que sólo propició el aumento en el consumo de estupefacientes y más violencia.

Por ello, se planteó reorganizar la cooperación en materia de seguridad, fundando en la prioridad de México para reducir la violencia y que se haga un esfuerzo entre ambos países para disminuir, canalizar y trabajar en torno al aumento en el consumo de dichas sustancias.