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GUADALAJARA, Jal., 2 de septiembre de 2026.- Casi la mitad de las personas adultas mayores que participaron en un diagnóstico realizado en el Área Metropolitana de Guadalajara no participa en espacios de convivencia con otras personas de su edad, mientras que también se detectó una alta presencia de enfermedades crónicas prevenibles y condiciones de vulnerabilidad física y emocional.
El estudio, elaborado por el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Jalisco, evaluó a mil 600 personas adultas mayores de Guadalajara, Zapopan, Tlajomulco de Zúñiga, Tonalá e Ixtlahuacán de los Membrillos, con apoyo de los sistemas DIF municipales y de la Universidad de Guadalajara.
Los resultados mostraron que la mayoría de las personas evaluadas conservaba cierto grado de autonomía funcional y se ubicaba principalmente en niveles de dependencia leve y moderada. Sin embargo, el diagnóstico identificó factores que podrían favorecer una mayor dependencia si no son atendidos de manera oportuna.
Uno de los principales hallazgos fue que 49 por ciento de las personas consultadas dijo no participar en espacios de convivencia con otras personas adultas mayores. Además, se observó un menor uso de computadoras frente al teléfono móvil, lo que plantea retos en materia de integración social e inclusión digital.
El director de Planeación Institucional del DIF Jalisco, Irving Darío Castillo Cisneros, señaló que el diagnóstico busca generar información que permita orientar las decisiones públicas y diseñar políticas basadas en evidencia.
“En el corazón de la política social de nuestro gobierno, existe un compromiso irrenunciable: reconocer y proteger la dignidad de quienes, a lo largo de los años, han construido el tejido de nuestras familias”.
A partir de los resultados, el DIF Jalisco planteó como objetivo prevenir que las personas adultas mayores avancen hacia niveles severos de dependencia, además de fortalecer sus redes de apoyo y desarrollar un modelo de cuidados con mayor participación de la comunidad.
La estrategia contempla cuatro ejes: promover la autonomía y el envejecimiento saludable; acercar servicios y redes de apoyo para reducir la sobrecarga de las familias; impulsar la participación de las propias personas adultas mayores en las decisiones relacionadas con su bienestar; y fortalecer las capacidades institucionales para detectar de manera oportuna situaciones de vulnerabilidad y eliminar barreras de acceso.
La directora de Atención a las Personas Adultas Mayores del DIF Jalisco, Leticia Guadalupe Romero Lima, destacó la necesidad de identificar a quienes enfrentan condiciones de vulnerabilidad para acercarles servicios y acompañamiento.
“Yo sí les invito a que sigamos trabajando, que pongamos al centro a las personas, que ellas y ellos sean los que nos dictan hacia dónde vamos. Y nosotros, pues, impulsar desde la profesionalización y desde la vinculación”.
El diagnóstico fue desarrollado como parte de la colaboración del DIF Jalisco con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y retomó la experiencia de la Agencia Japonesa para el Estudio de Evaluación Gerontológica (JAGES).
El propósito es contar con información que permita orientar futuras intervenciones para prevenir la dependencia, fortalecer las redes de apoyo y favorecer que las personas adultas mayores puedan mantener su autonomía y permanecer en sus comunidades el mayor tiempo posible.




