Tortas para los tragones
Legislen por el bien de los niños
Y que quede claro, Jalisco no congenia con la ideología de Morena. Una vez más en el Estado quedó demostrado que las prioridades son personas y no solamente votos y, en esta ocasión, el tema son los niños.
No, no es un tema de puritanos y mucho menos de transfóbicos, solo se trata de hacer entender a quienes nos legislan que a ellos les toca velar por la seguridad, educación, alimentación, evitar que sean explotados laboral y sexualmente; en pocas palabras a generarles un mundo maravilloso para ellos y ya que tengan la madurez suficiente tomen decisiones de sí o no a las relaciones sexuales o sí o no a cambiarse de sexo.
Y, claro que hay que respaldar la decisión del Congreso de Jalisco, al rechazar la iniciativa que buscaba permitir que niñas y niños modificaran el sexo en su acta de nacimiento.
Tranquilos, los niños son solo eso, niños, personas que van aprendiendo a vivir y en la actualidad no les está siendo nada fácil: pornografía por todas partes, hasta en sus juegos que deberían ser única y exclusivamente para ellos, y siendo acechados a través de sus dispositivos móviles.
Quienes quieren que a toda costa sea aprobada la Ley de Infancias Trans, deberían primero protegerlos de los acosadores y violadores, con penas más graves.
Día con día, la Fiscalía de Jalisco reporta por lo menos una persona detenida por este tipo de actos, pero ¿cuántos son los que no están detenidos?, legislar por herramientas que ayuden a los pequeños a denunciar sin miedo a sus depredadores.
Cuídenlos y protéjanlos de la delincuencia organizada, legislando por una mejor educación, por mejores oportunidades, no solo a vivir con lo de una beca, porque hay quienes pagan mejores becas para que se dediquen a delinquir.
Los niños ya tendrán la oportunidad de cambiarse de sexo cuando sean mayores si así lo desean, pero por lo pronto déjenlos pensar en si quieren ser grandes deportistas, y vaya que en Jalisco sobran, ser pasteleros, veterinarios, bomberos, estilistas, policías, maestras, diputados, gobernadores o hasta Presidente o Presidenta de la República, que eso sea lo que les preocupe, porque con el tiempo la vida les marcará el rumbo que deberán seguir, en un país donde las oportunidades no les permitirán cumplir sus sueños de niños.
Porque les recuerdo que, no por decir quiero ser, los niños y niñas serán lo que quieren ser. Al final, en la edad adulta, ellos tomarán sus mejores decisiones y también las que les provocarán dolores de cabeza y hasta lágrimas.




