Una presidenta científica, una ciencia para México
Golpe de timón o simple subordinación
Lo ocurrido el fin de semana pasado en el municipio de Tapalpa, Pueblo Mágico de Jalisco, donde fuera detenido el líder criminal del Cártel de Jalisco Nueva Generación, no es algo improvisado ni mucho menos algo que se generó en el momento.
Es sin duda la muestra clara de que la famosa estrategia del expresidente, Andrés Manuel López Obrador, “abrazos, no balazos”, quedó en el pasado.
O es también un acto de subordinación a los Estados Unidos. Como dijo el pariente, “haiga sido como haiga sido”, la decisión utilizada por la presidenta, Claudia Sheimbaum, marca un parteaguas en los Gobiernos morenistas.
Las fuerzas federales, comandadas por la jefa suprema, dieron muestra de su gran poderío, sin dejar ninguna duda en que son mucho muy superiores a cualquier grupo criminal si se lo proponen.
En algún tiempo en una charla con quien hoy es alcalde del vecino estado de San Luis Potosí, Enrique Galindo, y en su tiempo fuera Comisionado General de la Policía Federal de México entre 2013-2016, quien además lideró la captura de altos mandos del crimen, una de ellas fue el Chapo Guzmán.
En aquella terraza de un hotel yo mostraba mi sorpresa por videos que circulaban en distintas redes sociales donde podía verse a sicarios del grupo criminal señalado arriba mostrando su armamento, vehículos y hasta drones.
Mis palabras fueron, “es por ello que tienen el control total de sus terrenos y nadie les hace nada, pues con ese armamento hasta el ejército le tiene miedo”, a lo que él muy seriamente respondió: “no existe grupo criminal más fuerte que las fuerzas armadas ni armamento más poderos que el del Ejército, Marina o policía federal, (llámese hoy Guardia Nacional), solo es que el jefe supremo así lo decida y así lo autorice”.
Hoy después de lo vivido el pasado domingo, me trago mi mofa a escondidas que en aquella ocasión hice, pues quedó demostrado que tiene mucha razón.
La caída de El Mencho, la forma en cómo se dieron los hecho y el resguardo posterior de la ciudadanía dan esperanza a un país que cada día se encontraba más sumergido en el crimen y todo eran “abrazos y no balazos”.
Hoy los abrazos quedaron atrás, al igual que las hostilidades de no te detengo para que no hagan daño a la sociedad. Todo esto pasa a ser solo una burla de un Presidente que no se atrevió ni siquiera a levantar la mano contra los criminales, porque a dicho de él, también tenían derechos humanos y había que respetárselos.
La 4t ya no es la misma, la Presidenta ha tomado el timón del barco llamado México y navega por mares muy diferentes a su antecesor, por lo que no descarto más cambios en el gabinete dejando fuera todo lo que huela a obradorista, pues hoy el obradorismo solo es mercadotecnia para Morena.
Y si no es así sería darle la razón a Donald Trump, quien se adjudicó la caída del jefe criminal. Así que yo voy por la razón, la Presidenta ya se manda sola, sumado al poderío de las fuerza mexicanas.




