Tortas para los tragones
Es culpa de Calderón, en Jalisco ya no les aplica
De miedo y preocupante lo que ocurre con Morena y sus aliados. Desde la Barredora y hasta la detención del alcalde de Tequila, Diego N, pasando por los expedientes secretos del diputado Leonardo Almaguer, son temas que han puesto en ojo del huracán al partido, y no, no es culpa de Felipe Calderón (expresidente de México).
En Jalisco, la cloaca está destapada y apesta. En los últimos días se dio una sacudida buena al partido con temas delincuenciales.
En la historia de Morena al frente del país se escucha decir que todo aquél que llegaba al partido se transforma y se convierte en ser de luz y queda su pasado en el olvido. Se creía que solo era un dicho, pero tal parece que no.
El tiempo siempre da la razón y el tiempo ha hablado; no todo se borra, queda claro que todos tenemos derecho a un volver empezar, buscando ser mejor, pero a lo que no tenemos derecho es a ocultar el pasado para sacar beneficio.
Lo que sucede con el diputado Leonardo Almaguer, no es más que su propia creación y la de su partido, que claramente supo los crímenes cometidos, pero lo callaron.
El tema es, ¿qué habría pasado si la ciudadanía supiera su pasado?, ¿a eso le tuvieron miedo?
Claro que el diputado Almaguer está obligado a demostrar que ese negro pasado quedó atrás y ya no es más parte de él; lo que no es bien visto es que utilicen la salida fácil, misma que ha sido parte de Morena, ocultar los errores utilizando a los políticos contrarios.
Si el tema ya estalló, pues a dar la cara como hombre y olvidarse del, “es que lo utilizan para dañarme, para ocultar el tarifazo”, así que sería bueno ponerse frente a sus compañeros diputados y hablar de lo pasado y demostrar que es un hombre nuevo.
Donde todo apunta que no habrá la oportunidad de volver a empezar es en Tequila, Jalisco, y es que el castigo llegó directamente de los suyos.
Nadie por encima de la ley.
El alcalde morenista Diego N, fue detenido por la federación, señalado de extorsión y nexos criminales, su valentía por convertir al municipio icono de Jalisco, en el poblado, San Pedro de los Saguaros, donde Varguitas se atrevió a cambiar la constitución, le vino a cobrar factura.
En esta ocasión no existe justificación para los morenistas; no existe un culpable ajeno al partido y mucho menos existe quién lo defienda, porque sería morenistas contra morenistas.
Todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario, pero la noticia ha puesto una daga en el pecho de este partido en Jalisco, a quienes la historia los ha marcado por justificar sus fracasos y defender sus errores acusando a los demás. Aprendieron bien el todo es culpa de Calderón, pero en el Estado, esto ya no les aplica.




