El lema y, uno de los principales motivos por los que se gestó la Revolución Mexicana está en peligro. “Sufragio efectivo, no reelección”. Frase célebre, que según Vasconcelos en sus memorias, él acuñó.

Pero, ese “sufragio efectivo”, ese voto en las urnas -que cuente-, está siendo desplazado por consultas improvisadas, consultas de “bote pronto” , que dejan a muchos sin la posibilidad real de sufragar, votar, en palabra sencilla.

Lo anterior conlleva a que buena parte de la población, si no es que, la mayoría de los que pensaban votar, se queden sin hacerlo. Esto, porque no se ven condiciones de legalidad, además, del miedo a exponer su elección al conocimiento de otros violando la secrecía del voto.

También, el famoso adagio, “Sufragio efectivo, no reelección”, intenta claudicar ante eso mismo, en la esencia de lo predicado en la frase, “no reelección”, pero muchas cosas apuntan a que, varios actores políticos, pretenden reelegirse. 

Hay que aclarar, que la mayoría de los políticos en puestos de elección popular quisieran extender su mandato o funciones. ¿A quién, no le gustaría conservar su trabajo después de dos, tres, o seis o más años? A todos y máxime con esos sueldos que, ya los quisieran la mayoría de profesionistas que se quemaron las pestañas estudie y estudie. El intento de desaparición del Instituto Nacional Electoral, es muestra, al menos así parece, de querer manipular los resultados de las elecciones, entre ellos, el extender el mandato o reelección.

La Revolución Mexicana, de las pocas cosas buenas que trajo, es la democracia, al menos, en espíritu, hoy en día, su legado, parece estarse trastocando, al grado de que la sangre de tantos mexicanos que murieron en esa lucha fratricida, guerra civil (aunque no se le quiera ver así), de principios de este siglo, clama por redención y respeto a sus postulados.