La Ahogada, el que la prueba se pica
En política hay una diferencia importante entre ocupar un espacio y estar verdaderamente presente. Se puede estar en una oficina, en una curul o en una fotografía; pero estar con la gente implica escuchar, recorrer, entender los problemas y trabajar para convertirlos en soluciones.
Esa ha sido una de las principales reflexiones al llegar a este nuevo ejercicio de rendición de cuentas. Hace un año asumimos el compromiso de estar puestos y dispuestos. Hoy, después de meses de trabajo en el Congreso y en las calles, esa idea evoluciona: Aquí estamos. Y estar significa dar resultados.
Durante este tiempo decidimos concentrar buena parte del trabajo en tres asuntos que tienen impacto directo en la vida cotidiana: tener dónde vivir, contar con un empleo digno y construir comunidades en paz.
En vivienda comenzamos escuchando. Convocamos especialistas, autoridades, jóvenes y distintos sectores para entender un problema que afecta especialmente a las nuevas generaciones: independizarse se ha vuelto cada vez más complicado. De ese trabajo surgieron propuestas como Derecho al Techo y una idea que hoy ya es una realidad: Mi Primera Renta, que beneficia a más de mil jóvenes y demuestra que una iniciativa puede salir del Congreso, encontrar voluntad en el Ejecutivo y convertirse en una política pública que llegue directamente a las personas.
Algo similar ocurrió con el empleo. Nos encontramos con una paradoja: hay personas buscando una oportunidad y empresas que no logran cubrir sus vacantes. Por eso impulsamos Jale Seguro, construyendo alianzas con industrias, cámaras e instituciones para capacitar, certificar habilidades y conectar el talento con empleos formales. No queremos solamente hablar de cuántos puestos de trabajo se generan, sino de cómo hacemos para que esas oportunidades lleguen a quienes las necesitan.
El tercer eje ha sido la paz. Aquí aprendimos que construirla requiere mucho más que hablar de ella. Hay que recuperar espacios, reunir a los vecinos y fortalecer los vínculos que hacen comunidad. Con FestiPaz hemos llegado a más de 20 colonias y reunido a más de 4 mil familias; mientras que Huellas de Paz nos permitió incorporar el bienestar animal como otra forma de cuidado y convivencia.
Estos resultados tienen algo en común: ninguno se consiguió trabajando solos.
Hemos hecho equipo con ciudadanas y ciudadanos, organizaciones, empresarios, universidades, municipios, el Gobierno de Jalisco y compañeras y compañeros del Congreso. Porque una de las lecciones más importantes de este periodo es que los problemas públicos son demasiado grandes para pretender resolverlos desde una sola institución.
También hemos confirmado una convicción: la política funciona mejor cuando el escritorio y el territorio se encuentran.
Desde el Congreso podemos presentar iniciativas, construir acuerdos y modificar leyes. Pero es en las colonias, en las empresas, en las escuelas y conversando directamente con las familias donde entendemos para qué debe servir ese trabajo.
Por eso un informe no puede ser solamente una colección de cifras. Rendir cuentas significa explicar lo realizado, reconocer a quienes lo hicieron posible y, especialmente, asumir públicamente lo que todavía falta. Y falta mucho.
La siguiente etapa deberá permitirnos profundizar esta agenda. Queremos avanzar en nuevas herramientas para garantizar el derecho a la vivienda, fortalecer la cultura de paz, atender a nuestros migrantes y seguir construyendo oportunidades para las familias de Jalisco.
No entendemos este momento como la conclusión de un año de trabajo, sino como el comienzo de lo que sigue.
Porque estar no significa simplemente hacerse presente. Estar significa escuchar. Estar significa responder. Estar significa hacer equipo y dar resultados.
Hace un año dijimos que estábamos puestos y dispuestos.
Hoy podemos decirlo con más fuerza: aquí estamos. Y vamos por más.




