Claudia Sheinbaum: empieza a transformar los resultados en legado
Resulta simbólico el lugar donde se presentó el Informe sobre Desapariciones en México de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el Museo de Memoria y Tolerancia en la Ciudad de México me parece un lugar fascinante, expone los hechos más atroces de la humanidad como el holocausto, enseña la inclusión social, discriminación y resignifica la tolerancia.
En un lugar que crea conciencia sobre los derechos humanos, la no violencia y defiende la dignidad humana, ahí se presentó el informe sobre la crisis más grave e igualmente atroz que vivimos actualmente en México desde hace dos décadas, los desaparecidos, fenómeno que lastima a miles de familias todos los días.
Como público estuvieron quienes viven en carne propia la historia, madres, padres y familiares con sus playeras de búsqueda con sus consignas. El informe de más de 230 páginas, señala la magnitud complejidad y carácter estructural de esta crisis en el país, ubica como principales víctimas a niños y hombres jóvenes reclutados por el crimen organizado, a mujeres y niñas víctimas de violencia de género, a migrantes afectados por la trata con fines de explotación laboral y sexual, y a periodistas y defensores desaparecidos por denunciar los abusos.
El documento se centra en las desapariciones de 2018 en adelante y para su elaboración, la CIDH estudió 19 informes previos, 16 audiencias, realizó cuestionarios a 18 organizaciones civiles y al Estado mexicano, recopiló 50 testimonios y también entrevistas a altos cargos de la Comisión Nacional de Búsqueda. Todo esto apoyado en investigaciones académicas y artículos periodísticos.
De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No localizadas (RNPDNO), a la fecha de elaboración del informe existen más de 128 mil personas desaparecidas y no localizadas en México. Asimismo, los conteos independientes calculan que la cifra de cuerpos no identificados bajo custodia del Estado supera los 70 mil.
Aunque el informe reconoce avances, señala son insuficientes ante la crisis humanitaria, faltan medidas de prevención, persisten altos niveles de violencia, existe desconfianza en las autoridades y la impunidad estructural mantiene 95% de los casos sin resolver.
Así a grandes rasgos es el contenido del informe, aunque falta que el estado mexicano lo reconozca, fue importante que estuvieran presentes dos funcionarios del gobierno federal Arturo Medina y Enrique Ochoa, dos altos cargos de derechos humanos de Claudia Sheinbaum, del lado de las víctimas Bibiana Mendoza, portavoz del colectivo de Guanajuato Hasta Encontrarte, buscadora desde hace ocho años de su hermano Manuel y la vicepresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Andrea Pochak.
A estas alturas pareciera que los desparecidos socialmente se han convertido en un paisaje, ya son parte de la narrativa de México donde el crimen organizado azota cada día desde las poblaciones y colonias más pequeñas hasta los territorios más grandes.
Una crisis humanitaria como esta, no debe ser olvidada, un espacio como el Museo de Memoria y Tolerancia puede albergar lo que mañana, ojalá, será historia, no normalicemos el dolor y sufrimiento de cada familia, por ahora toca exigir justicia por cada fotografía y cada familia que con contextos diferentes son víctimas de la desaparición.




