Claudia Sheinbaum: empieza a transformar los resultados en legado
Navidad, distinta para muchos
La Navidad, fecha que celebran en muchas partes del mundo, no siempre con grandes
fiestas. El año se termina y la debacle se sigue enseñoreado por ejemplo, en América del
Sur. Los últimos años arrasó y siguió peor el actual, con la reciente pérdida para la izquierda
de Chile. Esa parte del continente, algunos de cuyos ciudadanos se sentían europeos, no
creemos que ahora sigan pensado igual, después de ver que los europeos no hacen malos
quesos. En los últimos tiempos, Sudamérica busca acomodarse en una derecha cuando en
su momento no le ha ido nada bien, más cuando se instalaron las terribles dictaduras
militares. En el caso de Argentina por ejemplo, después de haber sufrido al derechoso
Mauricio Macri, de pronto les llega Javier Milei que ha hecho todo tipo de desmanes y ahora
tiene en la cárcel domiciliaria a la ex presidenta Cristina Fernández. Están los caso Bolivia,
de Ecuador, de Perú y para grandes desastres, el caso de Chile mencionado. Desde sus
inicios aquel líder estudiantil que fue Gabriel Boric, no daba el ancho, era muy notorio y una
de sus flaquezas era en contra de la Venezuela chavista. ¿A quién quería ¿A Guaidó o a
Machado?
EL FRACASO DE CHILE SE HABÍA GESTADO DESDE LOS TIEMPOS DE BACHELET
Ya hemos mencionado ésto; la desgracia de Chile se inició desde los tiempos dobles de
Michelle Bachelet que en su último tramo apenas logró por unos votos ganar de nuevo la
presidencia. Lo mismo que Boric, hizo en relación a Venezuela, sin entender que la otra
opción era el imperio. O a lo mejor eso quería la señora, porque cuando fue lo que la ONU
llama alta comisionada, hizo una investigación que mas parecía haber sido hecha
directamente para Trump. por su desprecio a la Venezuela de Maduro contra el que hizo
hasta lo imposible. En sus últimos tiempos como presidenta de Chile, Michelle Bachelet le
hizo el juego a Luis Almagro y votó repetidas veces a favor de la resolución de la
Organización de Estados Americanos (OEA), que contenía la aprobación de un golpe de
estado en Venezuela. Fueron los tiempos en los que el canciller bisoño de México Luis
Videgaray no salía de los aposentos de la OEA para tratar el tema Venezuela y la deposición
de Nicolás Maduro sin o a la fuerza y la visita de EPN a Madrid para hablar con el derechista
Mariano Rajoy sobre el mismo tema. Bachelet, una mujer que fue torturada por Augusto
Pinochet, se sumó a esos requerimientos. En visita, permaneció cinco días en México con
la encomienda de conocer la situación de los derechos humanos en el país. Importante de
parte de la ONU, aunque sea un poco omisa en vigilar a los países poderosos como lo
vimos en la actitud que Bachelet tuvo respecto al comportamiento de Donald Trump no solo
en torno a México y los migrantes, sino en toda la agresión que ha aplicado a Venezuela.
PINOCHET ASESINÓ AL PADRE DE BACHELET Y LAS TORTURÓ A ELLA Y A SU
MADRE
Médica de profesión, Bachelet ya había estado en la ONU en la división de género sobre el
llamado empoderamiento de las mujeres, en 2013, pero regresó a Chile, donde se lanzó de
nuevo por la presidencia en 2014; ganó y estuvo en el poder, entre altas y bajas, hasta 2018.
Fue en ese último período cuando la OEA recrudeció su cuestionamiento al gobierno de
Maduro, que Chile estuvo firmando los acuerdos del organismos latinoamericano a favor de
la repulsa. El padre de la ahora comentada, un general de posiciones liberales, fue detenido
por las fuerzas militares del dictador, torturado y confinado a una celda donde murió seis
meses después. Ella y su madre Ángela fueron llevadas dos años más tarde al centro de
tortura en el que se hacinaban los perseguidos por el régimen; dadas de alta tras una serie
de torturas, se refugiaron en Europa. En sus primeros tiempos en la política, la señora fue
ministra de las fuerzas armadas, un caso único en América, de ahí que una de sus
intenciones en México fue abordar cuestiones del entrenamiento de la Guardia Nacional;
asimismo meterse en el caso Ayotzinapa y firmar acuerdos con el gobierno sobre derechos
humanos vinculados a la representación que tiene la ONU aquí. Los casos de Allende y
Neruda, quedaron en la niebla. Y ahora, con la derrota de la izquierda, no creemos que tanto
Boric como Bachelet, muestren actitud de contricción.
PABLO NERUDA SIEMPRE PRESENTE CUANDO SE HABLA DE CHILE
Como una premonición a una muerte que sigue siendo considerada extraña Pablo Neruda
renunció a su embajada en Francia poco después de haber ganado el premio Nobel en 1971
y en los albores de 1973, después de haber terminado sus memorias, se sumó a la
campaña por la presidencia de Salvador Allende. Para hacerlo, escribió uno de sus últimos
libros Incitación al Nixonicidio y alabanza de la Revolución chilena. Eso se menciona al final
de su libro Confieso que he vivido ( Editorial seix Barral 1984). Doce días después de la
muerte de Salvador Allende acosado por el golpista Pinochet, Pablo murió en su Isla Negra
el 23 de septiembre de 1973. Aquí, solo dos versos alternados de su más famoso poema
romántico:
POEMA 20
Puedo escribir los versos más tristes esta noche
escribir por ejemplo, “la noche está estrellada
y tiritan, azules, los astros a lo lejos”.
El viento de la noche, gira en el cielo y canta
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.




