Javier Hernández: un giro de 180 grados

Recuerdo el año 2010, uno de los clubes más importantes de Europa ponía los ojos en un joven jugador mexicano, para ser precisos del Club Guadalajara. Sir Alex Ferguson un emblema del fútbol mundial, estratega de toda una vida en el Manchester United de Inglaterra solicitó los servicios de Javier Chicharito Hernández para integrarlo a las filas de su equipo.

La alegría que sintió la afición por el fichaje fue, no solo por la cuestión futbolística, también por la gran empatía que siempre ha sentido por el ariete tapatío, por esa actitud siempre centrada, pero sobre todo humilde con la que muchos se identificaban. Celebramos sus goles con el United, con el Real Madrid, el Bayer Leverkusen y por supuesto con la Selección Mexicana.

Pero algo sucedió, a partir de su llegada al West Ham United hace un par de años en su regreso a la Premier League, su nivel en la cancha bajó considerablemente, y acompañado de esto, también su actitud cambió de forma radical. Sucedió lo impensable, el vestidor de los Hammers comenzó a sentirse incomodo con su presencia, el hecho de que ganara más que otros jugadores cuando ni siquiera jugaba sumado a actitudes negativas, además de generar molestias se hizo público.

Los dos últimos años de Chicharito han sido irregulares en lo deportivo, lo más sobresaliente fue el gol que le anotó a Corea del Sur en el Mundial de Rusia 2018. Un tema muy sonado en fechas recientes es la negativa de varios jugadores de ¨ jerarquía ¨ para jugar la Copa Oro con el Tri de Gerardo Martino, entre ellos Javier Hernandez. Para ser franco, el motivo para pedir ausentarse de la Selección por parte de Chicharito es razonable pues será padre, pero las declaraciones que ha dado en estos días nos pueden  dar a entender que su ausencia pasa también por otros factores.

Hernández se ausenta de la selección y cuando es cuestionado por ello se molesta con aquellos que lo hacen; de forma soberbia menciona los goles que ha hecho en Europa, los títulos que ha conseguido, pero en especial ser el máximo anotador en la historia de Tri con 51 goles y sus 4 anotaciones en mundiales, autoproclamándose como el máximo anotador de México en esta justa, olvidando a Luís Hernández, quien tiene la misma cantidad de goles. Presume sus logros en Selección pero al negarse a jugar con la camiseta verde, evita seguir cosechando logros con la misma.

Más que escuchar a Chicharito decir que tiene todo el dinero que la gente puede soñar y la fama que todo mundo quisiera, me encantaría ver al Javier Hernández que marcaba diferencia en el terreno de juego, el que con sus goles llenaba de alegría a la afición mexicana, pero sobre todo aquel Chicharito que conocíamos fuera de la canchas.