GUADALAJARA, Jal., 21 de abril de 2021.- Este jueves se cumplen 29 años de la mayor tragedia en la historia de Guadalajara, cuando se abrió la tierra y cientos de personas del tradicional barrio de Analco vivieron un infierno. 

Eran las 10 de la mañana con cinco minutos cuando empezaron una serie de explosiones en el Colector Intermedio de Oriente en Guadalajara. El saldo oficial de las explosiones fue de 212 muertos, 69 desaparecidos, mil 470 lesionados, se destruyeron ocho kilómetros de calles, resultaron afectadas mil 142 viviendas, 450 comercios, 100 centros escolares y 600 vehículos. 

Aunque no pudo ser comprobada, la explicación oficial fue que las explosiones se originaron por la gasolina que derramó el poliducto Salamanca-Guadalajara en la colonia Álamo Industrial, en donde también había hidrocarburos descargados por plantas industriales y talleres. Con el calor propio de la época  se generaron gases explosivos que se almacenaron ya que se había formado un sello hidráulico causado por  la construcción de un sifón por debajo de la Calzada Independencia. 

VÍCTIMAS EN EL OLVIDO

Han pasado casi 30 años, y quienes sobrevivieron a este desastre, aún lloran a los seres queridos que perdieron o los que no recuperaron su salud, se sienten abandonados. Aseguran que las autoridades han olvidado este tradicional barrio. Para colmo no tienen acceso a atención médica, a sus tratamientos, pero eso sí, los políticos los utilizan en cada aniversario. 

Las víctimas de estas explosiones señalaron que si las autoridades locales no inyectan recursos económicos existe el riesgo de que el próximo año desaparezca el Fideicomiso de Apoyo de Seguridad Social (FIASS), de donde los lesionados reciben recursos para su atención médica y manutención, advirtió la representante de uno de los colectivos, Sonia Solórzano. 

“Hoy por hoy dicho fideicomiso está en grave riesgo de cesar sus funciones ante la falta de un techo financiero que fortalezca su capital social, de no prestarle la atención a este señalamiento el próximo 30 aniversario de la tragedia las víctimas nos encontraremos en total desamparo de seguridad social”, expresó. 

La lesionada en las explosiones del Sector Reforma reportó que actualmente el fideicomiso tiene un capital de 19 millones 280 mil 891 pesos. Explicaron que este año erogará 8 millones 218 mil 802 pesos. 

El compromiso de las actuales autoridades es de aportar un millón 500 mil por parte del gobierno del estado de Jalisco y 2 millones de pesos por parte del ayuntamiento de Guadalajara. 

Por ello, las víctimas de las explosiones solicitan al Congreso del Estado de Jalisco que apruebe un decreto para que el otorgamiento de recursos al FIASS se efectúe por ley y no a discreción o a voluntad de las autoridades en turno. 

Los colectivos Asociación Abril en Guadalajara, 22 de abril apoyo en Desastres, Comité de Derechos Humanos 22 de abril, Movimiento Civil de Damnificados del 22 de abril, Grupo Unido de Discapacitados, Solidaridad AC y la Red Jalisciense de Derechos Humanos también solicitaron que el Congreso del estado apruebe la Instalación de una Comisión de la Verdad, la cual ya fue propuesta por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos. 

PIDEN JUSTICIA

Piden que a casi tres décadas de la tragedia que rompió familias y destrozó hogares, por fin se llegue al fondo, se sepa y se haga público lo que realmente pasó y los responsables, en caso de ser Pemex, paguen por lo que hicieron. 

“Lo anterior para dar justicia, verdad y cerrar la herida que aún sangra, restituir el estado de derecho, la credibilidad en las instituciones y resarcir el agravio sufrido”, indicó David Méndez Velázquez, uno de los afectados. 

Otras de las situaciones que denunciaron es que la comunidad de Analco fue despojada de su capilla 22 de abril donde están los nombres de sus seres queridos fallecidos ese día, afirman que el Arzobispado de Guadalajara la convirtió en bodega en lugar de permitirles que sea un espacio para recordar a quienes ya no están. 

“El barrio de Analco no ha sido escuchado, ha sido olvidado por todas las autoridades”, reclamó Sonia Solórzano, al explicar que aunque la Secretaría de Salud tiene un programa para garantizarles atención y medicamento, el proveedor, la farmacéutica HISA casi siempre les queda mal, y los obligan a firmar las recetas de surtidas cuando la mayoría de las veces no reciben ni la mitad. 

APARECEN PARA LA FOTO

En 2008 en el parque de San Sebastián de Analco, una de las zonas más afectadas por las explosiones  se construyó un monumento llamado  Estela contra el Olvido en memoria de las personas que murieron en esta tragedia. 

En los últimos años, esta fecha ha sido seleccionada por parte de Bomberos y Protección Civil del estado de Jalisco como el Día estatal para la prevención de desastres y se llevan a cabo actividades públicas para informar a la población cómo actuar ante una catástrofe. 

Sin embargo, en plenas campañas, quienes sufrieron este evento que sigue siendo recordado por todo el país, pero más en Guadalajara, se niegan a aceptar que los candidatos de los diferentes partidos políticos “se aparezcan” ese día para tomarse la foto, para hacer mil promesas y darle un uso político a la tragedia. 

Aunque este año, por primera vez desde hace casi 30, los colectivos anunciaron que sí acudirán al evento protocolario que realizará el ayuntamiento de Guadalajara para exigirle a las autoridades municipales que cumplan sus compromisos con esta comunidad que aún sufre por tan terrible tragedia a la que se ha sumado la omisión y la indolencia con el paso de las décadas.