GUADALAJARA, Jal., 29 de junio de 2020. Una de las colecciones que destaca para esta ocasión es dentro de nuestro territorio nacional, específicamente en Coahuila.

Se trata del Museo de la Katrina, el cual fue inaugurado en 2010 y tiene como propósito rescatar la tradición mexicana del Día de Muertos y darle renombre internacional al personaje de La Catrina creado por el grabador mexicano José Guadalupe Posada.

En esta exposición se muestra una colorida combinación de elementos de artesanías, tradiciones, leyendas, historia, cine y arte plástico desplegado a lo largo de diez pequeñas salas.

Aquí se podrá observar un tradicional altar de muertos, con réplicas de flores de cempasúchil, papel picado y ofrendas.

En otra sala cuenta con parodias de la muerte, a la que se le da distintos nombres coloquiales, como la huesuda, la flaquita, entre otros, y otra más ofrece una réplica parcial de un panteón de rancho.

Asimismo, se cuenta con la representación de una boda del Porfiriato, en donde entre más ostentación hubiera era mejor para la sociedad, aquí está un altar de iglesia original, traído de San Miguel de Allende, Guanajuato, de más de 200 años, tiene hoja de oro y se representa a los novios, el sacerdote, la suegra y las damas de honor.

Al ingresar a otra habitación sobresale en una pared la pintura que emula a una fotografía post mortem, lo cual impacta aún más cuando los visitantes se percatan de que los protagonistas son los dueños del museo, junto a sus tres hijos, Érick Jr., Valeria Morales y Sofía.

Destaca que en los inicios de 1900, durante la Revolución, era muy común este tipo de fotos, a todos los acomodaban sentados o de cierta manera para que se viera toda la familia reunida.

También se cuenta con una sala audiovisual dedicada a presentar películas de suspenso de la época de oro del cine mexicano y en la última sala se exhibe una de las momias originales exhumadas del panteón de San Antonio de las Alazanas, en el extremo sureste de Coahuila.

Esta momia es la de la señora Petra Escamilla, que fue donada al museo por los familiares de la difunta y en un piso superior hay un salón aledaño llamado Museo de la Muñeca.