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Llega a Universidad Autónoma de Guadalajara la exposición The Mystery Man
GUADALAJARA, Jal., 4 de diciembre de 2019.-Una de las figuras más esperadas de la edición 33 de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara es, sin duda, Frank Miller, parte fundamental de la bibliografía de cualquier persona que se considere amante de los cómics y las novelas gráficas. Es por esto que era grande la expectativa fuera del Salón 3 de la Feria, en donde se llevó a cabo un encuentro con los medios para hablar de Maldita (Cursed, en inglés), novela escrita por Thomas Wheeler (The Cape, The Lego Ninjago Movie) y quien no tuvo empacho en compartir con los periodistas lo entusiasmado que se encuentra por estar colaborando con uno de sus héroes de toda la vida.
Wheeler mencionó que una de sus historias favoritas es la del rey Arturo —“Mi película favorita es Excalibur”, remató— y, ahora que tiene una hija de doce años, se dio cuenta de que no hay mucho material en donde haya mujeres fuertes, protagonistas y memorables. Por eso decidió contar la historia de cómo la Dama del Lago—la que le entrega la espada al futuro rey— se convirtió en la indicada para construir, utilizar y luego conceder el arma más poderosa y noble de las historias artúricas. “Esta mitología tiene docenas de interpretaciones”, intervino Miller, “y como en toda buena narrativa, todas funcionan. Esa es la prueba de un buen mito”: cuando pasan la prueba del tiempo y la gente sigue encontrando maneras diferentes de contarlo.
El trabajo de Maldita (editada en español por Océano) es un caso especial para estos dos creadores: justo cuando comenzaban a entender cómo construir la historia y el diseño de los personajes, Netflix se acercó para ofrecer una adaptación para su plataforma, en formato de serie. “No estaba planeado en un inicio”, confesó Wheeler. De hecho, no estaban seguros todavía en el tipo de formato que tendría el proyecto, y poco a poco decidieron que no sería novela gráfica, sino una novela con ilustraciones.
Ante la pregunta de si es posible que una película pueda mantener en unas horas la esencia del cómic del que nace, Miller fue contundente: “Hell, yes!”, respondió de inmediato y añadió que Robert Rodríguez le enseñó eso cuando realizó la adaptación de Sin City. “Es una gran época para hacer películas de cómics”, señaló.
Por su parte, Wheeler aseguró que han estado completamente involucrados con la producción de la serie: “Somos dolorosamente responsables de lo que verán en la pantalla: todo es nuestra culpa”, bromeó y dijo que se preocuparon en involucrar a un equipo importante formado por talento femenino, como las directoras Zetna Fuentes (Jamestown) y Sarah O’Gorman (Jessica Jones) en toda la producción. Sabían, comentó Tom, que era un aspecto clave: poder contar la historia con el punto de vista femenino.
La dinámica entre los dos es envidiable: no sólo por los talentos combinados, sino por la camaradería y el obvio respeto que tienen uno hacia el otro. Miller, amante declarado de los libros, dijo sentirse maravillado con la edición de la novela, y ambos comentaron que esperan que no sea el primero que cuente esta historia.
Finalmente, todos los presentes fueron testigos de uno de los mejores momentos de un colega cuando, al dirigirse a Miller para hacerle una pregunta, el artista puso atención a su playera y le preguntó dónde la había conseguido. Llevaba a la altura del pecho el logotipo de Superman, en una versión muy parecida al que aparece en su Year One. “Ese es el mejor [diseño] que hay. No acepten sustitutos”, dijo en broma. Pero el que la llevaba puesta no lo tomó como chiste: lo sabe de cierto.