GUADALAJARA, Jal., 4 de diciembre de 2019.-Esta es la primera vez que el Homenaje al Bibliófilo José Luis Martínez, que otorga la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, se entrega al trabajo en conjunto de una pareja: el matrimonio compuesto por Miguel León-Portilla y Ascensión Hernández Triviño. Desgraciadamente, el reconocimiento no pudo ser entregado a los dos como se tenía pensado, pues el divulgador de la cultura náhuatl falleció apenas en octubre pasado.

La ceremonia se llevó a cabo en un tono agridulce, con los discursos de amigos y colegas: Sergio López Riveras, Ana Rita Valero de García Lascuráin y la breve intervención del nieto de los esposos homenajeados, Fabián, quien compartió al público una de las anécdotas que más atesora del abuelo: cuando le dijo que, para él, una estrella es México, “país donde nací y donde moriré”.

Antes de que se hiciera la entrega oficial del reconocimiento, se proyectó un video con la semblanza de la carrera de ambos y testimonios de gente cercana, que en repetidas ocasiones mencionaron cómo su afición por los libros era parte esencial de su cercanía, así como el motivo principal de la decoración de todos sus hogares. Todos los muros y pasillos están cubiertos de ejemplares, de piso a techo. “Pareciera que la casa fue construida no con tabiques, sino con libros”, comentó Valero de García Lascuráin, que recuerda a la pareja uno al lado del otro.

La última en hablar fue Ascensión Hernández, quien lucía contenta, pero triste, y que no sintió pena alguna al leer una parte —el tiempo avanzaba inclemente— del texto que había preparado entre lágrimas. “El libro es un objeto acariciable: se toca con la mano, con la mirada, con la lectura”, dijo, haciendo un recuento de todas esas características que ama tanto de los volúmenes que conoció, compró, descubrió, rescató, recibió como regalo y convirtió en parte de su vida.

Entre los dos, su biblioteca llegó a sumar más de 25 mil títulos durante 50 años. Al final, la lección fue clara: la pareja que lee —investiga, publica, trabaja, compra libros, construye bibliotecas personales— junta, junta se queda.