Reconocen a la charrería como símbolo de identidad en Tlajomulco
GUADALAJARA, Jal., 13 de agosto de 2026.- La caída de ejemplares durante el periodo de lluvias en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) no obedece únicamente a la fuerza del viento o las tormentas, sino a la presencia de hongos, insectos, podas inadecuadas, reducido espacio para raíces y mala selección de especies, advirtieron especialistas de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Sara Gabriela Díaz Ramos, investigadora del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), detalló que hongos del género Ganoderma y plagas como hormigas generan severos daños en la corteza y el tronco, debilitando la estabilidad del arbolado.

“Aunque no se tiene una cifra exacta de cuántos árboles presentan este tipo de problemas, es fácil poder identificarlos. El tronco se ve dañado, con hongos de diversos tamaños alrededor y dentro del árbol. Muchos de estos árboles pueden ser fácilmente tratados con productos biológicos y, en caso de no poder, deben ser removidos cuidadosamente”, explicó Díaz Ramos.
A la afectación fitosanitaria se suma la falta de suelo funcional en la vía pública. Gerardo González Cueva, académico del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), expuso que las banquetas limitan el crecimiento radicular, por lo que recomendó priorizar especies nativas o frutales acordes a las dimensiones del sitio.

Por su parte, el jefe del Departamento de Producción Forestal del CUCBA, Agustín Gallegos Rodríguez, recordó que la metrópoli alberga más de 1.3 millones de árboles y llamó a detectar señales de riesgo como grietas concéntricas o levantamiento de la base.
Ante este panorama, los expertos instaron a ayuntamientos y ciudadanía a conformar un plan de manejo integral que garantice diagnósticos oportunos y mantenimiento adecuado para prevenir colapsos durante el temporal.




