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GUADALAJARA, Jal., 9 de mayo de 2022.- En México existen actualmente 99 mil 803 personas desaparecidas, de ellas 5 mil 461 están reportadas o localizables en Sinaloa, lugar en el que las madres buscadoras de El Fuerte realizan la labor que las autoridades por años han dejado de hacer.
Esa labor es la que plasmó el director José María Espinosa, en el largometraje Te nombré en silencio un reto que incluso lo puso en peligro a él y a su equipo al momento de filmar.
En entrevista exclusiva con Quadratín Jalisco, el originario de Cualicán habla sobre esta cinta que mostrará de manera cercana el trabajo que realizan las madres buscadoras y que podrán ser vista en los cines el próximo 12 de mayo.
Primero que nada platícanos ¿quién es José María Espinosa? Para todos lo que no tienen la oportunidad de conocer tu carrera.
José María Espinosa de los Monteros, soy un cineasta culiacanense, sinaloense, que abogó por la descentralización del cine, por eso estoy haciendo cine en mi Estado, en mi ciudad y he tenido diferentes proyectos. Cortometrajes de ficción, videoclips. Tengo una casa productora que se llama El Norte que hacemos todo tipo de proyectos, ya sea comerciales, institucionales, de todo. Y ahorita vamos ha hablar de mi proyecto más reciente y más importante de todo que es: Te nombré en silencio, que es un cortometraje don’t run grupo de madres que busca a desaparecidos en el norte de Sinaloa.
Entrando ya en este tema, estás tocando algo muy sensible. En lo que se ha hecho más conocido reciente y que su labor de las madres buscadores ha sido más reconocida. ¿Cómo se te ocurrió el plasmar esta historia?
Se me ocurrió a través de un proyecto de cortometraje-documental de normalización de la violencia en dónde íbamos a tratar el tema desde diferentes perspectivas. Desde la perspectiva periodística, el activismo, de las víctimas y ahí es donde entre Mirna y el grupo de madres. Yo sabía de ellas a través de la prensa, to soy culiacanense y la he leído desde siempre e hicimos una entrevista para ese cortometraje. En cuanto hice esa entrevista supe que quería hacer una película. ¿Por qué? Por el shock emocional que me dio al escuchar a Mirna. Ya no estar recibiendo información e terceros y estarla viendo directamente a los ojos dije: ‘esto tiene (lo que me hizo sentir) una gran importancia’. Por eso decidimos hacer el proyecto. Se lo propusimos a Mirna, estuvo de acuerdo y nos fuimos para adelante.
¿Lo hicieron directamente de la mano de ellas?
Sí, ellas siempre estuvieron. Aunque Mirna siempre me dijo: ‘Chema esta es tu película. Este es tu proyecto’. Yo siempre tuve mucho cuidado de estarles informado sobre todo a las principales y sobre todo a Mirna que es el eje principal, cómo iba avanzando el proyecto, cuándo íbamos a salir, cómo íbamos armando la edición, cómo íbamos armando los cortes. Ella siempre estuvo enteradísima, porque claro que es importante que tiene que decir ellas, qué iba a ser yo sin sus superaciones y sin su bendición sin su visto bueno.
¿Durante este proceso de realización en campo, en algún momento se sintieron inseguros?
Sí, por su puesto. Sobre todo cuando estamos en el terreno, cuando filmamos hubo ocasiones en las que nos tiraron de balazos o nos perseguían. En esos momentos claro que son complicados y sobre todo como director teniendo esa carga como del Pipila, que tú llevaste a todas esas personas a filmar y de alguna manera son tu responsabilidad, ahí sí es un poco pesado, pero bueno, también todos los que vinieron, todas y todos sabían en lo que nos estábamos metiendo. Dicen en el gremio cinematográfico que ‘no hay ninguna película que valga la pena la vida de una persona’, y aquí fue lo primero que les dije: íbamos a arriesgar porque ellas arriesgan y no hay de otra, no se le puede dar la vuelta a esto. Afortunadamente todos los que están involucrados dijeron adelante, sin chistar. Entonces el respeto es para ellos y ellas.
¿Tuvieron en algún momento apoyo por parte de las autoridades para este proceso de grabación?
No. El acercamiento fue justamente cuando nos tiraron de balazos una vez, fue que fuimos con ellos para solicitar protección, pero aquí nos dimos cuenta de algo que también es grabe y es algo que está presente ahorita, estuvo presente este sementaré en la boca de todos que es cómo protegemos a nuestros periodistas. Nos metieron al organismo de protección de periodistas y es obsoleto. Te dan un botón de pánico en donde le picas y a los 5 minutos te marcan y pues después de 5 minutos ya vas amarrado en una troca. También nos dieron un teléfono satelital que no servía cuando salías de la ciudad. Entonces de verdad es una burla y eso habla del desamparo y lo desprotegido que están nuestros periodistas. Otra vez, nosotros fuimos por determinada cantidad de tiempo. Hay gente que se juega la vida con estas cosas y las herramientas que tiene para protegerlos son risibles, por decir no decir algo peor.
¿Esto te sirvió para plasmar realmente en México, no solamente con ellas, sino la labor que realiza al rededor de una búsqueda?
Sí. Bueno, tenemos el caso de Javier Valdez, en Culiacán, que dentro de toda esta putrefacción y dentro de toda esta problemática del narco, hay ciertas figuras que son figuras de luz. Como lo son Javier Valdez, como lo es ahora marcos Vizcarras en Culiacán y ya vemos cómo terminan estas figuras, asesinadas, en donde están desprotegidas totalmente. En donde el Gobierno voltea simplemente a otro lado. Donde el Gobierno simula que se está protegiendo. Se dice en la mañanera y se dice acá y en los otros Gobiernos se dice acá y se dice en no sé dónde. Pero bueno, la realidad es esa en donde están desamparadas.
Tu documental lo vamos a poder ver el próximo 12 de mayo a nivel nacional. ¿Dónde van a poder acercarse a esta historia que va a plasmar lo que sucede en México?
La van a poder ver a través de fines comerciales. Vamos a estar en algunas salas de Cinépolis, de Cinemex, pero también en Circuito Cine de Arte que es las Cinetecas. Cineteca Nacional, el cine de Tonalá, la Cineteca de Guadalajara. Invitamos a la gente a hacer conciencia a subirse al barco de los grupos de madres que buscan a sus hijos desaparecidos, a sus tesoros y a tener la conciencia de lo que está pasando y si se puede, a accionar desde su trinchera.