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GUADALAJARA, Jal., 17 de septiembre de 2026.- La sobreproducción de carne de res en México, combinada con el ingreso de producto importado de Brasil y Argentina, mantiene en alerta a los productores nacionales, quienes advierten que de continuar esta tendencia podrían cerrar corrales de engorda, rastros y empacadoras, con efectos en el empleo y en la producción del campo mexicano.
El presidente de la Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEX), Jesús Brígido Coronel, explicó que actualmente existe un excedente de alrededor de 500 mil toneladas de carne de res, adicionales a las 2.1 millones de toneladas que se producen anualmente en el país.
A esta situación se suma, dijo, la autorización de un cupo de importación de 70 mil toneladas de carne de res para 2026, pese a que, desde su perspectiva, México ya cuenta con producción suficiente para atender el consumo nacional.
“En estos momentos nos preocupa que ya no se necesita porque ya tenemos una sobreproducción nacional”, señaló.
El dirigente de los productores explicó que el problema se agravó desde 2022, cuando comenzó a incrementarse el ingreso de carne bajo el esquema del PACI procedente de países con los que México no tiene un tratado comercial, entre ellos Brasil y Argentina.
Como ejemplo, señaló que mientras anteriormente México recibía entre ocho mil y 10 mil toneladas anuales, tan solo en 2025 Brasil exportó a México más de 117 mil toneladas de carne bajo ese esquema. Para este año, agregó, ya se habían importado alrededor de 35 mil toneladas al cierre de junio.
Coronel relacionó este escenario con el cierre de la frontera de Estados Unidos al ganado mexicano por el gusano barrenador, lo que provocó que una parte del ganado que no pudo ser exportado permaneciera en México y terminara incorporándose a la producción nacional.
La preocupación de los productores es que el exceso de carne termine presionando todavía más los precios y reduzca la rentabilidad de las empresas nacionales.
“Si seguimos en esa tendencia, lo que va a pasar es que la planta productiva mexicana, los productores, pues vamos a ponernos en riesgo”, advirtió.
De acuerdo con el presidente de la AMEX, el impacto podría alcanzar a los corrales de engorda intensivos, rastros y empacadoras Tipo Inspección Federal, además de traducirse en una reducción del empleo.
“Se podría llevar a la quiebra a los corrales de engorda intensivos, a los rastros, a las empacadoras tipo inspección federal y pues obviamente eso se va a reflejar en la baja de empleo”, afirmó.
Productores cuestionan beneficio para consumidores
Aunque una de las justificaciones para permitir el ingreso de carne importada es contribuir a reducir los precios para los consumidores, el presidente de la AMEX sostuvo que esa disminución no se ha reflejado de manera clara en el bolsillo de las familias.
“A raíz de que se está importando carne supuestamente para bajar el precio de la carne mexicana que llega al público consumidor, el consumidor no ha visto un beneficio en su bolsillo”.
Desde su perspectiva, los principales beneficiados serían los importadores, mientras que los productores pequeños y medianos enfrentan menores márgenes de ganancia y, en algunos casos, han optado por cerrar sus negocios al dejar de ser costeables.
La organización sostiene además que México tiene capacidad para cubrir la demanda interna y mantiene exportaciones hacia Estados Unidos y Canadá de entre 280 mil y 310 mil toneladas anuales.
Coronel destacó que la producción nacional bajo el esquema Tipo Inspección Federal cuenta con procesos de trazabilidad y supervisión sanitaria desde la movilización del ganado hasta los corrales de engorda, rastros y empacadoras. Según explicó, 75 por ciento de la producción se realiza bajo este esquema y de ese volumen alrededor de 85 por ciento permanece en el mercado mexicano.




