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GUADALAJARA, Jal., 9 de agosto de 2026. El arzobispo de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, consideró que la crisis del agua debe atenderse como un problema de largo plazo y advirtió que su politización puede dificultar la búsqueda de soluciones.
Al concluir la misa dominical en la Catedral Metropolitana, el Cardenal señaló que las dificultades actuales en materia de agua no son recientes y están relacionadas con problemas acumulados en la infraestructura.
“El problema del agua es un problema sumamente serio que ha hecho crisis últimamente, pero que viene, sus fallas vienen de atrás”.
Entre los aspectos que, desde su perspectiva, requieren atención mencionó el ducto que transporta agua desde Chapala y el estado de los equipos utilizados para su tratamiento.
“O sea, son muchos los temas que hay que atender para resolver radicalmente el tema del agua”.
Robles Ortega consideró que uno de los riesgos es que la problemática sea utilizada como un tema de confrontación entre actores políticos.
“Lo más grave que puede pasar es que este tema se politice, se tome como bandera de quién puede solucionar, quién no soluciona y acusaciones, y entonces así no se va a resolver”.
Ante esta situación, planteó la coordinación entre los distintos niveles de gobierno para establecer una solución de largo plazo.
“Se trata de unir esfuerzos, todos los sectores responsables en primer lugar, todos los gobiernos federal, estatal y gobiernos municipales, unirse para hacer una única y radical solución a este tema del agua”.
El arzobispo señaló que el acceso al agua requiere atención permanente debido a que se trata de un recurso indispensable para la población.
“No por el momento, sino para adelante todo el tiempo porque es un elemento del que no se puede prescindir ni un día, ni un mes. Siempre es necesario el agua”.




