GUADALAJARA, Jal., 6 de marzo de 2020.- Comer una manzana grande brinda el 20 por ciento del valor diario recomendado de fibra, 8 por ciento de vitamina C antioxidante, 7 por ciento del potasio diario y apenas 130 calorías, además, no contiene grasas, sodio ni colesterol.

Y aquí en México nos caracterizamos por ser amantes de la manzana y aunque en muchos de nuestros países no contamos con una producción local suficiente, esto no ha sido impedimento para disfrutar de esta deliciosa fruta pues desde hace varios años consumimos manzanas del estado de Washington, conocido también como la capital mundial de la manzana.

Allí, los cultivadores mejoran continuamente sus métodos de producción e implementan altos estándares de calidad para obtener manzanas más crujientes, jugosas, sabrosas y resistentes.

Dependiendo del país, podemos encontrar variedades como Red Delicious, Royal Gala, Granny Smith, Fuji, Honeycrisp, Golden Delicious, Breaburn, Pink Lady, Jona Gold y Sweetie. Las manzanas siempre serán un antojo saludable y estas opciones, nos permitirán disfrutar de la versatilidad, sabor y frescura que caracterizan a las manzanas de Washington.

Cabe destacar que Washington es el mayor productor de manzanas de los Estados Unidos, esto se debe a su suelo rico en nutrientes, clima árido y abundante agua le dan unas características especiales a las manzanas que las hacen muy apetecidas en todo el mundo.

Continuamente los cultivadores mejoran sus métodos de producción implementan altos estándares de calidad para obtener manzanas más crujientes, jugosas, sabrosas y resistentes.

Cada año en Washington se producen entre 12 y 15 mil millones de manzanas, y no existen máquinas recolectoras, cada manzana es cosechada a mano para mantener su calidad y protegerla de magulladuras.

Y su logística de importación es sencilla, tras la cosecha, la fruta es transportada en camiones con refrigeración a 0º C, que son inspeccionados en frontera, posteriormente llegan con los distribuidores, que los almacenan en frío y los envían a sus clientes para la venta.

Gracias a los procesos de refrigeración es como han podido conservar por más tiempo la mercancía que llegan a durar de dos meses a un año.