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Fortalecerán Jalisco y gobierno federal coordinación en gestión de riesgo
GUADALAJARA , Jal., 26 de junio de 2022.- El asesinato de dos sacerdotes jesuitas en Chihuahua no es un hecho aislado y México vive la tragedia de que se han normalizado los hechos de violencia, afirmó el Arzobispo de Guadalajara, Cardenal José Francisco Robles Ortega.
El prelado tapatío incluso reveló que ha sido testigo directo del actuar del crimen organizado porque le han tocado retenes en la zona norte del estado y hay comunidades donde los párrocos deben pedir permiso al jefe de la plaza prácticamente para todo.
“Todas las parroquias que están en esa zona, les voy a detallar cómo opera el crimen organizado, para poder celebrar la fiesta patronal, es decir, la fe del pueblo, tienen que obtener el permiso del encargado de la plaza, le autoriza al sacerdote celebrar la fiesta patronal pero tiene que reportarse con el 50 por ciento del resultado de la fiesta.”
Detalló que la semana pasada fue a la zona norte del estado en los límites con Zacatecas, entre Totatiche y Villa Guerrero y le tocaron dos retenes en la carretera, con personas armadas preguntando quiénes eran y a dónde se dirigían.
Cuestionó con qué autoridad integrantes del crimen organizado pueden retener y cuestionar a las personas y por qué no existen autoridades que pongan freno a estas acciones claramente ilícitas.
Incluso pidió ser muy cautos en la información que se maneja sobre este tema porque algún integrante del crimen organizado de aquella zona puede molestarse o tomarlo a mal y poner en peligro la vida de los habitantes de aquellas comunidades.