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ZAPOPAN, Jal., 14 de agosto de 2026.- Un estudio realizado por una estudiante de la Universidad de Guadalajara (UdeG) identificó un incremento en la carga bacteriana del agua del cañón de Huaxtla, en el municipio de Zapopan, durante la temporada de lluvias, con presencia de microorganismos indicadores de contaminación fecal y bacterias de importancia sanitaria.
La investigación fue desarrollada por Grecia Cerda Olmedo, estudiante del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI) e integrante de la selección de cañonismo de la UdeG, quien analizó muestras de agua tomadas durante los periodos de estiaje y lluvias con el objetivo de evaluar sus condiciones microbiológicas.
La universitaria explicó que la presencia de bacterias en cuerpos de agua naturales es común; sin embargo, el estudio buscó identificar microorganismos que permitan conocer posibles fuentes de contaminación y evaluar factores que puedan representar riesgos para las personas que tienen contacto con estos espacios.
“Parte de mi trabajo es identificar bacterias que se utilizan como indicadores de contaminación fecal, en este caso son los coliformes fecales. Y también estaba buscando la presencia de otras bacterias de importancia sanitaria como E. coli, Klebsiella, Shigella, varias especies de enterobacterias”, explicó.
Entre los principales hallazgos, Cerda Olmedo detectó diferencias en la cantidad de bacterias presentes entre ambas temporadas analizadas, con un aumento durante el temporal de lluvias.
Señaló que este incremento podría estar relacionado con la escorrentía superficial generada por las precipitaciones, debido al arrastre de materiales y microorganismos hacia los cuerpos de agua.
“Ese aumento es por toda la escorrentía superficial por las lluvias, todo ese arrastre puede ser un poco la causa de ese aumento en cuanto a la carga bacteriana”, comentó.
La estudiante aclaró que los resultados obtenidos no permiten determinar si el agua supera los límites establecidos en la normatividad vigente, debido a que la metodología utilizada en la investigación es distinta a la técnica oficial empleada para realizar comparaciones normativas.
Explicó que mientras la norma utiliza el método de Número Más Probable (NMP) para estimar la presencia de bacterias, su estudio realizó un recuento directo mediante conteo en placa, cuyos resultados se expresan en unidades formadoras de colonias por mililitro.
Como parte de la investigación, Cerda Olmedo planea realizar nuevos muestreos, principalmente durante la temporada de lluvias, con el propósito de ampliar la información disponible y fortalecer los resultados que posteriormente podrían integrarse en un artículo de divulgación científica y en su tesis.
Además de los análisis microbiológicos, la estudiante señaló que las condiciones visibles del agua del cañón de Huaxtla han generado preocupación entre visitantes, principalmente durante el temporal, cuando puede cambiar su apariencia debido al arrastre provocado por las lluvias.
“Huaxtla ya tiene varios años donde la calidad del agua no se ve de la mejor manera, no tiene el mejor aspecto, ni el olor. No está en condiciones para meterse, más que nada después de lluvias”, indicó.
Cerda Olmedo destacó que el objetivo de la investigación no es generar temor ni desalentar la visita a espacios naturales, sino aportar información que permita mejorar el monitoreo de la calidad del agua y contar con más datos sobre las condiciones de estos ecosistemas.
La estudiante consideró que la vigilancia de la calidad microbiológica del agua debe ser un tema de interés público, tanto en espacios recreativos como en fuentes destinadas al uso cotidiano, debido a que algunos riesgos no son perceptibles a simple vista.
El contacto con agua contaminada puede representar un riesgo principalmente cuando existen heridas expuestas o cuando ocurre una ingesta accidental, explicó.




