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GUADALAJARA, Jal., 10 de agosto de 2026.- Entre enero y julio de 2026, el Centro de Identificación Humana (CIH) del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) logró identificar a 221 personas fallecidas cuyos casos fueron considerados complejos debido a las condiciones en que fueron localizados los restos.
La cifra representa un incremento respecto a años anteriores. En 2025 se identificaron 187 personas en estas condiciones, mientras que en 2024 fueron 29; en 2023, 21, y en 2022, 14.
Los casos son considerados complejos cuando la persona fallecida presenta un avanzado estado de evolución cadavérica, esqueletización o carbonización por fuego, situaciones en las que las características físicas que normalmente permiten un reconocimiento visual dejan de ser visibles.
Ante estos escenarios, la identificación no puede realizarse mediante fotografías o fichas de búsqueda y requiere la intervención de distintas áreas periciales.
Identificación mediante estudios científicos
El proceso involucra al Centro de Identificación Humana, el Servicio Médico Forense, el Laboratorio de Genética, las Delegaciones Regionales y otras áreas periciales del IJCF.
Cuando se trata de restos óseos, especialistas en Antropología analizan los huesos para estimar características como sexo, edad, estatura aproximada y posibles lesiones o traumatismos.
De manera paralela, el Laboratorio de Genética obtiene perfiles a partir de las muestras óseas. Estos estudios permiten determinar si los restos corresponden a una misma persona y comparar el perfil genético con muestras proporcionadas por familiares de personas desaparecidas.
La obtención de material genético puede complicarse por el tiempo transcurrido y el grado de esqueletización, debido a la degradación del material biológico.
Además de los análisis antropológicos y genéticos, participan especialistas de las áreas médica, odontológica, de criminalística y criminología. La información obtenida por cada disciplina se integra con los datos relacionados con el contexto en que fue localizada la persona fallecida para construir un perfil que permita sustentar científicamente la identificación.
El IJCF señaló que los tiempos para completar estos procesos varían de acuerdo con el estado de los restos y las técnicas que sea necesario aplicar para obtener resultados confiables.
El incremento de identificaciones reportado por el instituto se atribuye a nuevos mecanismos de organización y al trabajo multidisciplinario entre las distintas áreas involucradas.
El organismo informó que continuará con las labores de identificación, incluida la obtención de perfiles genéticos con familiares de personas desaparecidas y la aplicación de distintas técnicas periciales para establecer la identidad de personas fallecidas que permanecen sin ser reconocidas.




