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GUADALAJARA, Jal., 1 de septiembre de 2026.– El emblemático parque de diversiones Selva Mágica, uno de los principales referentes del entretenimiento familiar y el turismo en el occidente del país, cerró este martes sus instalaciones tras 38 años de operaciones ininterrumpidas.
La noticia, que se dio a conocer de manera sorpresiva a través de redes sociales donde trabajadores denunciaban que ya no pidieron accesar al lugar y exigían su liquidación conforme a ley.
De acuerdo con los reportes iniciales, la drástica decisión de la empresa operadora The Dolphin Company responde a un proceso de reestructuración financiera y a la inviabilidad operativa del complejo ubicado en la zona de Huentitán, en el municipio de Guadalajara.
Fuentes internas señalaron que el parque arrastraba un severo desgaste en su infraestructura y acumulaba elevados costos de mantenimiento que hacían imposible su permanencia.
Aunado a esto, factores como la falta de innovación en sus atracciones durante la última década, la baja accesibilidad vial a la zona (donde colinda con el Zoológico de Guadalajara) y las constantes revisiones y suspensiones de juegos mecánicos por parte de las autoridades de Protección Civil tras incidentes previos, terminaron por sepultar el destino comercial del parque.
El cese de operaciones no ha estado exento de tensiones. Minutos después de confirmarse la clausura de las taquillas, un grupo de trabajadores y comerciantes locales se manifestó a las afueras del inmueble.

Exempleados denunciaron públicamente que la firma encargada del parque los tomó por sorpresa y no ha liquidado formalmente al personal conforme a la ley.
Asimismo, locatarios y vendedores que dependían directamente del flujo de visitantes externaron su preocupación ante la súbita pérdida de su sustento económico, por lo que exigen una mesa de diálogo urgente con los directivos o la intervención del Ayuntamiento tapatío.
Hasta el momento, las autoridades estatales y municipales no han emitido un posicionamiento sobre el futuro que tendrá el mega predio de Huentitán, en medio de especulaciones ciudadanas que temen que el terreno sea absorbido por proyectos inmobiliarios de alta densidad en la zona de la barranca.
Lo cierto es que, a partir de este martes, las luces del parque de la eterna diversión para miles de generaciones no solo tapatías, sino de otros estados, se han apagado para siempre.
Adiós a la nostalgia tapatía
El lugar fue inaugurado a finales de la década de los 80; se convirtió en el punto de encuentro obligado para excursiones escolares, fines de semana familiares y citas juveniles.
Todavía hasta estas vacaciones se promocionaban paquetes para que las familias pudieran acudir.
Ahora, en su terreno quedan suspendidas atracciones históricas como:




