Recibe dirección de Diversidad Sexual de Jalisco 117 quejas por discriminación
GUADALAJARA, Jal., 28 de agosto de 2026.- En el estado de Jalisco, alrededor de 118 personas cumplen 60 años cada día, una dinámica demográfica que llevará al estado y al país hacia una población cada vez más envejecida, mientras persisten rezagos en materia de pensiones, servicios de salud, espacios públicos y políticas para garantizar una vejez digna.
Especialistas de la Universidad de Guadalajara (UdeG) advirtieron que México tiene alrededor de 23 años para realizar cambios que permitan atender las necesidades de una población mayoritaria de personas mayores, por lo que consideraron necesario modificar desde ahora las políticas públicas y la forma en que la sociedad entiende el envejecimiento.
La demógrafa y jefa del Departamento Materno Infantil del Centro Universitario de Tlajomulco (CUTlajomulco), Patricia Noemí Vargas Becerra, explicó que el cambio demográfico ya está en curso y señaló que, de acuerdo con sus proyecciones, alrededor de 2049 las personas mayores tendrán un peso creciente dentro de la estructura poblacional, mientras que para 2056 México podría ser una sociedad mayoritariamente envejecida.
Actualmente, Jalisco cuenta con más de un millón 100 mil personas mayores, de acuerdo con los datos expuestos por la especialista.
Vargas Becerra alertó que el país enfrenta además el reto de contar con recursos suficientes para atender las pensiones y jubilaciones futuras, así como con instituciones y políticas públicas capaces de responder a una población con mayor esperanza de vida.
También señaló que las ciudades requieren modificaciones para responder a las necesidades de las personas mayores, debido a que buena parte de la infraestructura urbana está diseñada principalmente para población joven y para el uso de automóviles.
El investigador del Centro Universitario de Tlaquepaque (CUTlaquepaque) y presidente de la Red Internacional de Investigadoras/es en Estudios sobre Juventud, Mario Gerardo Cervantes, llamó a combatir el edadismo, entendido como los prejuicios y prácticas discriminatorias relacionados con la edad.
Consideró necesario reconocer a las personas mayores como personas autónomas, con capacidad para aprender, participar en la vida social y tomar decisiones, además de prevenir situaciones de violencia física, psicológica y patrimonial.
“Las personas mayores son actores sociales: conservan, transmiten y transforman la cultura, los vínculos y la memoria colectiva”, afirmó.
Desde el ámbito de la salud, el jefe del servicio de Geriatría del Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, Julio Alberto Díaz Ramos, señaló que los hábitos saludables pueden contribuir a un mejor envejecimiento y al control de enfermedades.
Recomendó mantener una alimentación saludable, reducir el consumo de productos ultraprocesados y realizar actividad física, además de mantener la actividad cognitiva. El especialista señaló que la demencia es uno de los principales trastornos que afectan a las personas mayores y sostuvo que algunos de sus factores de riesgo pueden prevenirse.
La geriatra Elizabeth Hernández Lazcano agregó que otros problemas frecuentes de salud mental entre las personas mayores son la depresión, la ansiedad y el insomnio. Consideró que mantener una vida social activa y contar con atención médica puede contribuir a enfrentar estos padecimientos.
La especialista también planteó la necesidad de ampliar los espacios públicos destinados a actividades accesibles para personas mayores, como clubes de lectura, áreas recreativas y centros sociales, ante el riesgo de que el aislamiento afecte su bienestar.
Los especialistas coincidieron en que la preparación para el envejecimiento poblacional no debe limitarse al ámbito de la salud, sino incluir derechos humanos, educación, movilidad, vivienda, espacios públicos, participación social y protección frente a distintos tipos de violencia.
El llamado fue realizado en el marco del Día del Abuelo, que se conmemora este 28 de agosto, y estuvo dirigido a autoridades, instituciones públicas y privadas, personal de salud, organizaciones sociales y familias para promover la autonomía, participación y protección de los derechos de las personas mayores.




