Jalisco genera más de 100 mil millones de pesos por la industria de reuniones
GUADALAJARA, Jal., 17 de mayo de 2026.- En un operativo estratégico, fuerzas federales desmantelaron cinco laboratorios clandestinos de drogas sintéticas vinculados a la facción de Audias Flores, alias El Jardinero, uno de los líderes del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). Los despliegues se realizaron de manera simultánea en los estados de Jalisco, Sinaloa y Nayarit.
Durante las intervenciones, los oficiales de seguridad decomisaron más de una tonelada de metanfetamina de alta pureza, además de precursores químicos y herramientas industriales para la fabricación de estupefacientes. Las autoridades federales informaron que este aseguramiento representa un impacto financiero inmediato para la estructura criminal superior a los 650 millones de pesos.
De acuerdo con el reporte oficial emitido en conjunto por la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR), el desglose geográfico de las intervenciones militares y sus respectivos decomisos se dividió de la siguiente manera:
Las fuerzas federales concentraron la mayor cantidad de complejos delictivos en Culiacán, Sinaloa, irrumpiendo de forma simultánea en los poblados rurales de Corralejo y Corral Viejo. En Corralejo aseguraron una instalación con 1,500 litros de metanfetamina líquida terminada y 1,200 kilos de sosa cáustica. Por su parte, en Corral Viejo neutralizaron tres laboratorios más que albergaban una tonelada de droga terminada (400 kilos en proceso de secado y 600 en cocimiento), además de precursores químicos como cloruro de amonio y ácido tartárico.
Durante recorridos de disuasión y reconocimiento táctico en El Capomo, Nayarit, el personal naval localizó un centro de producción masiva que resguardaba 780 kilogramos de metanfetamina sólida y 300 litros en estado líquido.
En territorio jalisciense se aseguraron los laboratorios clandestinos restantes adjuntos a la misma red de distribución de drogas sintéticas, donde se incautó más de media tonelada.
El material industrializado, que incluía reactores artesanales, herramientas de destilación y campamentos improvisados bajo lonas, fue completamente inhabilitado y destruido en cada uno de los puntos para evitar su reutilización por parte del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). Con este despliegue, el costo de producción perdido y la incautación de más de una tonelada de metanfetamina pura sumaron un golpe financiero directo de 650 millones de pesos para el grupo criminal.




