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GUADALAJARA, Jal., 28 de diciembre de 2025.- La Arquidiócesis de Guadalajara llevó a cabo este domingo 28 de diciembre la clausura del Año Jubilar 2025, bajo el lema Peregrinos de la Esperanza, con una celebración solemne en la Catedral Metropolitana.
A través de una carta circular dirigida a la comunidad diocesana, el cardenal José Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara, explicó que el Año Jubilar representó un periodo especial para la Iglesia, al que definió como un “tiempo de gracia, conversión y esperanza”, en el marco del año santo convocado inicialmente por el Papa Francisco y continuado por el Papa León XIV.
En el documento, el cardenal señaló que la conclusión del jubileo no debe entenderse como un cierre definitivo, sino como un impulso para renovar la vida cristiana.
“El año de gracia concluye, pero no es un final, sino un nuevo comienzo en nuestro ser y quehacer en la vida de la Iglesia para que la luz de la esperanza cristiana pueda llegar a todas las personas”, expresó.
La Arquidiócesis destacó que durante este Año Jubilar se promovió la vivencia de la fe como un camino compartido, en el que los fieles participaron “como peregrinos de la esperanza”, fortaleciendo su vida espiritual y su apertura al Espíritu Santo.
El texto también señala que la clausura del jubileo es una oportunidad para “dar gracias a Dios por los frutos espirituales vividos” y, al mismo tiempo, para “reafirmar nuestro compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia local”.
Entre las actividades realizadas a lo largo del Año Jubilar se incluyó la designación de iglesias jubilares como espacios de peregrinación espiritual, así como un llamado constante a la conversión personal, la reconciliación, la participación sacramental y el testimonio de misericordia cristiana frente a las realidades sociales actuales.
La Arquidiócesis de Guadalajara invitó a sacerdotes, religiosas, religiosos y fieles en general a sumarse a esta Eucaristía de clausura, que marcó tanto el cierre del Año Jubilar como el inicio de un compromiso renovado para vivir la fe con esperanza y coherencia cristiana.




