GUADALAJARA, Jal., 23 de marzo de 2019.-Elementos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) acudieron a un llamado anónimo donde les aseguraban que se estaba traficando con animales, a su llegada a la finca ubicada en el municipio de Guadalajara corrobiraron la existencia de dos iguanas cornudas de las cuales no pudieron comprobar la legítima propiedad.

Los inspectores confirmaron la presencia de los reptiles en el lugar y solicitaron al propietario la documentación que amparara la procedencia legal de los ejemplares, sin embargo, el visitado no pudo presentar los documentos por lo que fueron asegurados precautoriamente para su resguardo y valoración física.

Cabe señalar que la iguana cornuda (Cyclura cornuta) es una especie listada en el apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES por sus siglas en inglés), el cual incluye las especies con mayor grado de peligro de extinción, por lo cual CITES prohíbe el comercio internacional de estas especies, salvo cuando la importación se realiza con fines no comerciales como por ejemplo la investigación científica.