A fin de prevenir lo más posible los casos de dengue, zika y chikungunya, en Tlaquepaque se reforzó el programa permanente de descacharrización y además se implementa el programa estatal “Patio Limpio”.

De manera previa al temporal, que es cuando incrementa el número de mosquitos, Tlaquepaque fortifica el programa para eliminar los cacharros de las colonias que han  presentado un mayor número de casos previamente.

Alfredo Gaviño Hernández, Coordinador de Servicios Públicos Municipales informó que en 2019 se recolectaron 557 toneladas de cacharros y para este 2020 ya se han recolectado 111 toneladas.

Dijo que la medida más importante de prevención es la eliminación de todos los criaderos de mosquitos, es decir, de todos los recipientes que contienen agua tanto en el interior de las casas como en sus alrededores.

«Muchos de los recipientes donde el mosquito se cría no son de utilidad, como latas, botellas, neumáticos, trozos de plástico, lonas o bidones cortados; estos recipientes deben ser eliminados», añadió.

Detalló que, si los recipientes se usan permanentemente, debe evitarse que acumulen agua, dándoles vuelta (baldes, palanganas, tambores) o vaciándolos permanentemente (portamacetas, bebederos).

Margarita Ríos Cervantes, Coordinadora de Servicios Médicos Municipales dijo que se están preparado para dar atención a la población si presenta algún síntoma de Dengue.

De esta manera se pueden prevenir los casos de dengue:

*Colocando mosquiteros en las ventanas y puertas de las viviendas.

*Usando repelentes sobre la piel expuesta y sobre la ropa

*Usar camisas de manga larga y pantalones largos.

* Evitar áreas con agua estancada. Especialmente en momentos del día con gran actividad de mosquitos como el amanecer o el atardecer.

Los síntomas del dengue, conocido comúnmente como “trancazo” o “fiebre quebrantahuesos”, aparecen después de un periodo de 4 a 7 días. Se presentan como: Fiebre, dolor de huesos, dolor de cabeza intenso (en la frente), dolor de ojos (que se incrementa al moverlos) erupción en la piel (parecida al sarampión); náuseas, vómito, insomnio, prurito (comezón), falta de apetito, dolor abdominal y en casos graves hemorragias o convulsiones a causa de la fiebre y deshidratación.